martes, 1 de noviembre de 2011

HILLARY CLINTON, ¿QUÉ SIGUE?

Publicado en mi blog DESDE WASHINGTON en Semana.com el 1 de noviembre, 2011
A lo largo de su vida pública, Hillary Clinton ha tenido que luchar por obtener un espacio propio y el respeto de sus conciudadanos. No le ha sido fácil, pero lo logró. Durante lo que va corrido del gobierno de Obama, Hillary ha trabajado con lealtad, humildad y discreción. Hoy se encuentra en el pináculo de su fama como Secretaria de Estado. ¿Qué sigue en la carrera de esta luchadora?
Durante estos casi tres años del gobierno Obama, Hillary Clinton ha trabajado con lealtad, humildad y discreción, sin reclamar triunfos propios y atribuyéndole al Presidente los aciertos que se han tenido en el campo internacional. Y compartiendo sus errores. Ha callado sus diferencias con Obama y su equipo de seguridad en la Casa Blanca. Hasta hace muy poco.
La prestigiosa revista Time le dedicó su carátula de la edición que comenzó a circular esta semana. El título es “Hillary Clinton y el surgimiento del poder inteligente”. Como si fuera poco, en su primera plana de este lunes, el Washington Post, diario que no se puede calificar como cercano a ella, publicó un artículo muy positivo bajo el título “Los esfuerzos de Clinton en la guerra de Libia considerados vitales”. ¿Qué está pasando?
El artículo de Time parece dirigido a definir el legado de Hillary como Secretaria de Estado. A  destacar su capacidad para buscar beneficios máximos para el país utilizando las herramientas tecnológico-militares y los nuevos instrumentos de comunicación social. Lo que ella denomina, junto con el académico Joseph Nye, “el poder suave”, y el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (siglas en inglés CSIS) el “poder inteligente”. La tesis es la de que, en este siglo XXI, han surgido nuevos poderes en el mundo y múltiples retos relacionados con organizaciones terroristas, al tiempo que los pueblos se enfrentan a sus gobernantes o tiranos haciendo uso de las nuevas herramientas de comunicación y redes sociales. Mientras tanto,  los Estados Unidos tienen problemas económicos y presupuestales y, su población, poco apetito por aventuras militaristas tan costosas como las de Irak y Afganistán. Como consecuencia de lo anterior,  este país debe combinar inteligentemente el poder militar que todavía tiene (poder duro), con su poder tecnológico en esta área, y con las herramientas más suaves de la economía, el desarrollo y los nuevos instrumentos informáticos y de comunicación social.
Time destacó la impresionante capacidad de Hillary para trabajar, desplazarse por tres países en tres días, hablar y convencer a líderes mundiales.
Por su parte, el Washington Post, reconoció el papel entre bambalinas que la Secretaria de Estado jugó para la aprobación de los ataques de NATO a Libia y a Gaddafi y el apoyo a la población rebelde. Ahora sabemos que tuvo que comenzar por convencer a Obama sobre la importancia de la operación y sus posibilidades de éxito, a pesar de que ni una sola bota norteamericana pisó el terreno. Cuando la alianza estuvo a punto de disolverse, Hillary viajó, habló con distintos líderes de países árabes y occidentales y salvó la asociación que, finalmente, tuvo como resultado la caída y muerte del tirano.
En las declaraciones que sirvieron de base para el artículo de Time, Hillary reiteró que, al final de este período de Obama, se retirará de su cargo.
No es una coincidencia que dos de los principales medios impresos de los Estados Unidos, en el curso de una misma semana, reconozcan y aplaudan el liderazgo y la capacidad de Hillary. La primera interpretación es la más sencilla: Hillary Clinton, con justicia, quiere comenzar a aclarar y definir su legado como Secretaria de Estado. Esto lo hicieron gran parte de sus antecesores.
Las otras interpretaciones pueden ser más complejas: una de ellas es la de que, al retirarse del Departamento de Estado, quiere ocupar una posición desde la que pueda aportar más en áreas de política interna y jurisprudencia, que definirán lo que serán los Estados Unidos, como Nación, a partir del siglo XXI. Algunos piensan que sería magnífico contar con ella en la Corte Suprema de Justicia.
Otros pensamos que, no pudiendo en esta oportunidad ser candidata a la Presidencia y enfrentando Obama obstáculos grandes para su reelección, Hillary y sus seguidores quieren poner de presente que ella puede ser la fórmula ideal como candidata a la Vicepresidencia. Aportaría votos contantes y sonantes, experiencia y renombre internacional, en un período muy complejo desde los puntos de vista interno y externo.  
Esta película se irá despejando, poco a poco, el año entrante. Permanezcan sintonizados.

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