sábado, 30 de julio de 2011

Nuestra frontera, con Chávez o sin Chávez

El impacto de la evolución económica y política en Venezuela seguirá siendo altamente negativo para la economía de nuestra región fronteriza. Sus empresarios deben mirar hacia los principales mercados nacionales y hacia otros países. La asociación entre los departamentos del Nororiente puede ser la clave para lograr las grandes inversiones en carreteras que se requieren.
Las inversiones en infraestructura y la creatividad de los empresarios deben liberar a nuestras regiones fronterizas de su atadura al futuro incierto e inestable de Venezuela.
En un primer escenario, si la salud le permite al Presidente Chávez presentarse como candidato y gana de nuevo las elecciones del año entrante, Venezuela profundizará sus experimentos para alcanzar el llamado “Socialismo del siglo XXI”. Las nacionalizaciones y los controles de precios se multiplicarán, la inversión privada será muy baja y las ineficiencias en su economía se agravarán. A pesar de que los precios del petróleo se mantengan en los altos niveles actuales, a mediano plazo su producción no podrá aumentar significativamente, dados los rezagos en la inversión por parte de PDVSA. Los controles de divisas  continuarán y los pagos a los proveedores internacionales se complicarán. Es de prever que el crecimiento de la economía venezolana, durante 2013 y 2014, sea bajo. Este año y el entrante la economía podrá crecer mejor, teniendo en cuenta que los gastos gubernamentales aumentarán significativamente durante el período electoral.
Si el escenario fuera el de que la oposición se mantiene unida y su candidato gana, el cambio será lento y podrá estar plagado de conflictos políticos y sociales. No resultará fácil revertir el entramado de normas expedidas durante los 12 años del gobierno de Chávez y crear de nuevo la confianza necesaria para que la inversión privada vuelva a prosperar. La recuperación de la economía venezolana también tomará tiempo.
De todas maneras, será muy difícil, sino imposible, recuperar a mediano plazo los niveles de exportaciones que las empresas alcanzaron en 2008 y 2009.
Mientras tanto, y si la economía de los Estados Unidos y la mundial no sufren un nuevo traspié, las perspectivas de la economía colombiana son altamente positivas. Estaremos creciendo a tasas superiores al 5 por ciento. Se espera que las políticas del gobierno del Presidente Santos conduzcan a ampliar las oportunidades de empleo y de ingresos para los pobres y la clase media, de manera que su demanda por bienes y servicios aumente saludablemente. Los productores de nuestras regiones fronterizas y de todo el oriente colombiano podrían participar para satisfacer esta demanda.
También existirán posibilidades de exportación hacia los mercados de países de alto crecimiento, como Brasil, Perú y China, y hacia los Estados Unidos.
La gran limitante para la competitividad de los productores de las zonas fronterizas y de todo el Nororiente son las vías.  No sólo la de Cúcuta-Bucaramanga-Bogotá, que se planea mejorar, sino la de nuestra conexión con otras rutas en las que el gobierno invertirá, para integrar las grandes ciudades y facilitar la salida hacia los puertos del Atlántico y el Pacífico. Norte de Santander, Santander, Arauca, el Norte de Boyacá y Casanare comparten los mismos problemas de conectividad que les impiden ser más competitivos y conquistar mercados distintos al venezolano.
La financiación de los estudios y diseños de las futuras obras requieren recursos importantes. Las inversiones necesarias para ejecutar las carreteras serán muy cuantiosas. ¿Cómo financiarlas?
El Acto Legislativo que modificó el uso de las regalías establece la creación de Fondos de Compensación Regional para financiar proyectos regionales. Dará prioridad, entre otras, a las zonas fronterizas. Más allá de las regalías que los departamentos del Nororiente sigan recibiendo directamente, la canalización de los recursos de estos Fondos dependerá de la capacidad de asociación que demuestren los departamentos y de la presentación de proyectos de alto impacto.  
Teniendo en cuenta que el período electoral colombiano será un cuello de botella para que los gobernadores actuales puedan llegar a acuerdos de asociación, definir los proyectos prioritarios, realizar los primeros estudios y presentarlos a la consideración del futuro Fondo, las Cámaras de Comercio podrían ir avanzando, de manera que los nuevos gobernadores encuentren un inventario de proyectos con estudios iniciales. Posteriormente, los gobiernos departamentales deberían recoger las iniciativas, avanzar en el proceso de asociación y buscar el financiamiento para los estudios de factibilidad y los diseños. Sé que algunas Cámaras están ya trabajando en este sentido. Hay que aplaudir su iniciativa y animarlas para que continúen por ese camino.
Si los recursos del Fondo de Compensación Regional no fueren suficientes para garantizar el financiamiento total de las obras, podría recurrirse a un crédito de instituciones multilaterales como el BID.

miércoles, 20 de julio de 2011

La tigresa china y la fauna de los medios

Publicada en mi blog de Semana.com, julio 20 de 2011

Rupert Murdoch ha sido el campeón de la transformación de los medios en una fauna que siembra el terror entre los famosos, los políticos, los ricos y los desafortunados que caen en sus garras. Su influencia ha llegado a todos los lugares del mundo, en donde algunos medios, tradicionalmente serios, se han contaminado del amarillismo. Afortunadamente, la fauna colombiana es más benigna que la de Murdoch.
Llegó a Londres procedente de Australia, en donde su padre había creado un periódico. Murdoch compró en su país otros diarios, algunos de los cuales convirtió en tabloides amarillistas. Con los tabloides financió las operaciones de los periódicos más serios que fue adquiriendo. Estos últimos le dieron inmenso poder político.
La misma fórmula la aplicó en el Reino Unido, primero, y luego en los Estados Unidos.  En dichos países, adicionalmente adquirió cadenas de TV y estaciones de cable. Es dueño del respetable diario The Times de Londres, del amarillista Sun y de la basura News of the World (Noticias del Mundo). En los Estados Unidos, es el principal accionista del prestigioso Wall Street Journal y de uno de los campeones del amarillismo, The New York Post.
En Londres, News of the World  se convirtió en el más vendido y más escandaloso. Para obtener chismes, información y  fotografías comprometedoras, compraban policías, contrataban detectives y pinchaban los teléfonos de sus víctimas. Actuaban como verdaderas hienas. Todo el mundo les tenía pánico y nadie se atrevía a tocarlos. Hasta que la copa se rebasó con la pinchada del celular de una adolescente que había desaparecido y que, posteriormente, fue encontrada muerta.
La descripción de la fauna de los medios y periodistas alrededor de Murdoch fue hecha hacia 1999 en una serie norteamericana titulada “El Canal de los Chimpancés”. Allí se hacía una parodia del barón de la prensa, quien era retratado como el chimpancé mayor.  Cuando adquirió en los Estados Unidos la cadena Fox (Zorro), cuyos canales de noticias tienen una alta influencia entre las audiencias conservadoras, Murdoch aumentó su zoológico. Ha sido acusado de que las instrucciones que da a los periodistas son las de presentar solamente un lado de la historia, e ir despiadadamente detrás de sus presas. Con ello ha contribuido a aumentar la polarización política en este país. Su influencia ha aumentado aún más, no sólo por el apoyo que sus medios brindan a candidatos republicanos, sino porque contrata a políticos para que aparezcan en sus programas. Sarah Palin es apenas uno de los ejemplos.
Algunos miembros de la fauna alrededor de Murdoch fueron actores principales de su presentación, esta semana, ante el parlamento británico. A su lado, en la mesa, estuvo sentado uno de sus hijos, el delfín de la familia. De buena figura, en apariencia dulce, resulta peligroso porque ataca cuando menos se espera. Detrás estaba sentada su última esposa de origen chino, Wendi. Aparentemente suave, delicada y tierna. Cuando vio que alguien iba a atacar a su pareja con un plato con espuma, saltó para defenderlo, golpeó al atacante con un derechazo y le devolvió el plato como un proyectil a la cara. La prensa norteamericana ya la ha bautizado como la tigresa china, lista a defender, en este caso no sus cachorros, sino su tigre. Con su rápida reacción, la tigresa china le prestó un gran servicio a Murdoch, quien comenzó a ser visto con un rostro más humano.
En otra sala del parlamento, ayer también rindió testimonio Rebekah Brooks, hasta recientemente editora de News of the World. Con su roja melena de leona bien cuidada, distrajo a la audiencia e hizo cara de “yo no fui”. A diferencia del león de la Metro, se abstuvo de rugir frente a los parlamentarios. Sus respuestas fueron apenas suaves ronroneos.
Infortunadamente, la influencia del estilo Murdoch y el daño que le ha hecho a la calidad, contenido y prácticas de los medios van más allá de los países en los cuales es dueño de periódicos. Con sus canales de TV y estaciones de cable llega prácticamente a todo el mundo. Su amarillismo y estilo agresivo y polarizador permean los periodismos nacionales.
Las páginas y los sitios Web de algunos de los periódicos colombianos también se están comenzando a contaminar. El “editorial” con la foto de la muchacha desnuda, hasta hace unos cuantos años, era el monopolio de El Espacio. Ahora todos compiten por sacar los bustos más pronunciados y los traseros más protuberantes. En su cubrimiento de escándalos internacionales, como el de Dominique Strauss Kahn, no dudan en utilizar como una de sus fuentes al amarillista New York Post. Para no hablar de varios noticieros de la TV, en donde algunas periodistas aparecen con poses de modelo y escotes y faldas que marcan sus encantos. Qué no decir del contenido y títulos de telenovelas como aquella de “Sin tetas no hay paraíso”. Con éstas últimas, nuestro zoológico de delfines, lagartos, culebrones y gatitas en los medios ha sido adicionado con la presencia de vacunos. Para fortuna de Colombia, nuestra fauna es más benigna que la de Murdoch.

jueves, 14 de julio de 2011

Colombia: lo lindo, lo feo, lo bueno y lo malo

Publicado por algunos diarios de Colprensa y La Opinión

Siempre llego a Colombia llena de ilusión por disfrutar de tantas cosas lindas y buenas que ofrece nuestro país. Al regresar, siento nostalgia y algo de depresión por los problemas que se acumulan y los hechos inaceptables que suceden. Sin embargo, lo lindo y lo bueno siguen siendo el imán para mi regreso.
Lo positivo de la llegada a Bogotá
El paso por la Sabana de Bogotá, antes de aterrizar, sigue pareciéndome una de las cosas bellas de la llegada a Colombia.
La mejor atención y mayor eficiencia de los funcionarios del DAS en el Aeropuerto Eldorado es notable y debe reconocerse.
El número de buenos y diversos restaurantes sigue aumentando en Bogotá. Hoy se podría decir que la capital colombiana es una de las ciudades de América Latina con una oferta culinaria variada y de calidad.
Lo feo y negativo
¿Qué ha pasado con la construcción del nuevo aeropuerto? El tráfico aéreo sigue aumentando y Eldorado no da abasto. Es horriblemente incómodo y anticuado. ¿Qué está pasando con las firmas contratistas?
Las obras sin finalizar en la vía al aeropuerto dan pena. El incumplimiento en la finalización de todos los frentes de obras en la capital sigue causando aún más trancones de los usuales. La paciencia de los bogotanos llegó, con razón, a su techo.
Las noticias sobre la corrupción en las contrataciones en la Alcaldía de Bogotá fueron, por los días en que visité Bogotá,  los temas del día. Los términos más suaves que escuché sobre el Alcalde, su hermano y funcionarios supuestamente implicados fueron los de cínicos y sinvergüenzas. Lo positivo es que las nuevas contralora y fiscal asumieron las investigaciones con decisión y valentía. Es de esperar que los procesos y condenas ejemplares, para aquellos que sean encontrados culpables, no demoren.
Lo lindo y positivo de Cúcuta
Lo mejor de Cúcuta es su gente. Su calidez, franqueza y lealtad. Con los cucuteños uno no se llama a engaños: dicen lo que piensan y actúan como dicen.
Sus centros comerciales están a la altura de los mejores del país. Mejoraron la calidad de vida de los cucuteños y son, ciertamente, una gran vitrina para los productos fabricados en toda Colombia. Estos centros comerciales son factor de atracción para los venezolanos que todavía tienen algunos recursos para hacer sus compras en Cúcuta y acceder a bienes que escasean en el vecino país. Infortunadamente, la situación económica de los habitantes al otro lado de la frontera es cada día más dura.
La recuperación y reapertura del Parque Recreacional fue una gran noticia. Durante mi paso por la Gobernación se iniciaron las obras. Buscábamos ofrecer a las gentes de la ciudad y a los niños un lugar para la recreación, apreciar la naturaleza y hacer deportes. Varios gobernadores contribuyeron, posteriormente, a complementar las atracciones del parque. Sin embargo, su administración y mantenimiento sufrieron bajas y altas. En buena hora, su administración fue entregada a CONFANORTE. La gerente de esa confederación le puso alma y recursos a la recuperación del parque y un gran equipo al frente. Los hijos de los trabajadores y familias de los sectores populares volvieron a asistir en masa. ¡Buena ésa!
Lo feo y lo malo en Norte de Santander
La falta de mantenimiento de las calles de Cúcuta da lástima. El gobierno local ha sido incapaz de buscar fórmulas que permitan invertir en tales obras urgentes. Mientras tanto, y de acuerdo con informes de prensa, se han esfumado recursos que deberían haber estado dirigidos a la educación, entre otros.
Las deficiencias en el ordenamiento urbano de Cúcuta son lamentables. Bajo la actual Alcaldesa, se ha ampliado el uso del suelo en barrios que eran tradicionalmente para vivienda de la clase media. Con el barrio latino habíamos acabado antes. Ahora, las familias de los barrios Colsag, Popular y La Riviera tienen rodeadas sus casas de comederos, bares y negocios de mala muerte que han sido autorizados por la Alcaldía. ¡Qué barbaridad!
El ejercicio de la política en el Norte de Santander es más confuso que siempre. Pululan los candidatos, la mayor parte con pobres calificaciones, y escasean las propuestas. Se afirma que existen “dueños” de los votos que son los que, al final, eligen alcaldes y gobernadores. Si ello es cierto, se ha debilitado profundamente la democracia y generado condiciones para mayor corrupción. Los organismos de control están en mora de investigar lo que ha pasado con los recursos públicos, en la ciudad y en el departamento, por lo menos en los últimos doce años.
La inseguridad sigue afectando notoriamente la capital y el departamento, alimentada por paramilitares, guerrilla, tráfico de drogas y bandas de delincuentes. El gobierno nacional ha prometido prestar especial atención a esta situación. ¿Qué hace el Gobernador?

viernes, 8 de julio de 2011

EL LIO DE LA DEUDA

Publicado en Semana.com el 8 de julio de 2011

Los Estados Unidos no podrían cumplir con sus obligaciones de pago, si antes del 2 de agosto el Congreso no aprueba un aumento en el techo legal que tiene el gobierno para contraer deuda pública. Sería la primera vez que este país entra en mora. Las consecuencias sobre la economía norteamericana y la mundial podrían ser graves. Sin embargo, en las negociaciones con los republicanos, el Presidente Obama parece estar cediendo en principios y doctrina. En las próximas elecciones puede perder apoyo entre su base más leal.

El gobierno federal de los Estados Unidos ya llegó al límite de la deuda de 14.3 trillones de dólares a la que está autorizado por el Congreso. El Tesoro ha anunciado que, si antes de la fecha mágica del 2 de agosto no se aumenta la capacidad del gobierno para emitir más deuda,  por primera vez en la historia entrarían en moratoria. Los ingresos del gobierno serían insuficientes para pagar los gastos y honrar las deudas que se vencen. La mayoría republicana en la Cámara se ha negado a aumentar ese  límite sin que simultáneamente se recorten sustancialmente los gastos. Literalmente, han puesto al gobierno de Obama y a los demócratas contra la pared.
Las perspectivas de que el país más seguro del mundo, en términos financieros y de inversión, no pueda pagarle a sus acreedores, son muy preocupantes. En primer lugar, la demanda por los bonos de los Estados Unidos descendería, las tasas de interés aumentarían, la actividad económica y la producción disminuirían y el desempleo aumentaría aún más. El país todavía no ha salido totalmente de la crisis producida por el estallido de la burbuja de la vivienda. La economía está creciendo anémicamente y la generación de puestos de trabajo es muy lenta (en junio la tasa de desempleo aumentó de nuevo y regresó a 9,3%). En consecuencia, una nueva crisis podría lanzar la economía norteamericana a las profundidades de la recesión y, de paso, contagiar buena parte del mundo. Los países de la Unión Europea, sobre todo los que se encuentran al borde del precipicio, como Grecia, España, Irlanda y Portugal, serían los primeros golpeados. Igualmente, aquellos que, como Colombia, son muy dependientes de los Estados Unidos en materia de comercio e inversiones.
El enfrentamiento entre republicanos y demócratas es electoral, ideológico y doctrinal. Por una parte, la Cámara de Representantes tiene hoy una fuerte mayoría republicana, compuesta por algunos miembros con puntos de vista extremos sobre el papel del Estado y su financiamiento. Algunos de estos congresistas fueron elegidos recientemente bajo la sombrilla del llamado Partido del Té (Tea Party).
El Tea Party no es realmente un partido. Es una coalición de grupos regionales con personas que son en su mayoría hombres blancos, así cuenten entre sus filas y líderes con mujeres, entre ellas, la notoria Sara Palin y la precandidata a la presidencia por el partido republicano, Michele Backmann. Sus ingresos son un poco mayores al promedio nacional, tienen niveles de educación ligeramente superiores a los de la población corriente y sus creencias religiosas son profundas y, en algunos casos, extremas. Coinciden  en la idea de que el Estado debe tener un papel bastante limitado y, consecuentemente, tienen la meta de reducir su tamaño y sus gastos. Su prioridad en este momento es la disminución del déficit. Sin embargo, se oponen radicalmente al aumento de los impuestos. Van más allá y no aceptan la disminución de los privilegios fiscales de que gozan las grandes corporaciones, los ejecutivos de Wall Street y los más ricos. Los actuales líderes republicanos temen enfrentar a estos fundamentalistas, por las consecuencias electorales que ello les puede traer el próximo año.
Los demócratas, que ganaron la Presidencia con Barack Obama y mantienen una débil mayoría en el Senado, defienden el principio de que el Estado debe cumplir un robusto papel, ofrecer los medios para que los menos privilegiados puedan alcanzar el sueño americano, y proteger a los más débiles. Así mismo, cumplir la función de regular y controlar la actividad privada. Defienden a capa y espada conquistas históricas en materia de seguridad social, salud y educación.
En lo referente a doctrinas económicas, coinciden con el premio Nobel de Economía Paul Krugman en que, en un período de recesión, con baja actividad privada y alto desempleo, resulta contraproducente que el Estado recorte el gasto público. En esta coyuntura, sostienen que la prioridad no debe ser la de disminuir el déficit fiscal sino la de crear empleo. Esta doctrina había sido abrazada por Obama cuando, en medio de la crisis económica que encontró, promovió y logró la aprobación de programas dirigidos a proteger sectores clave, estimular la producción y crear empleo. Naturalmente, esos programas significaron un aumento en el gasto, el déficit y la deuda, por encima de los niveles ya muy altos en que los dejó el gobierno de Bush.
El Presidente Obama había encargado al Vicepresidente Biden coordinar el grupo de diálogo con los congresistas de ambos partidos y buscar soluciones. Habían llegado, en principio,  a la meta de cortar el déficit, durante los próximos 10 años, en más de 2 trillones de dólares. Obama y los demócratas habían planteado la necesidad de que el acuerdo fuera balanceado, en el sentido de incluir tanto recortes en gastos como eliminación de subsidios y ventajas fiscales para las empresas grandes y los más ricos. En todo caso, habían advertido que la solución al problema del déficit no debería hacerse a costa de los pobres y las clases medias. Los republicanos no aceptaron y se levantaron de la mesa.
Esta semana, el Presidente Obama sorprendió al país y a los demócratas proponiendo un acuerdo para disminuir el déficit en el doble de los previsto inicialmente, hasta 4 trillones de dólares. Con ello, apareció dándoles la razón a los republicanos que tienen como máxima prioridad su disminución. Aceptó poner sobre la mesa de la negociación la posibilidad de que se hagan recortes en los gastos de seguridad social y de salud como MEDICARE (para los viejos) y MEDICAID (para los pobres). Pareció cambiar no sólo de estrategia sino de doctrina.
Hay desconcierto entre los demócratas más liberales, quienes temen que, en su afán por la reelección y ganar el apoyo de los independientes, en esta negociación Obama entregue a los republicanos principios, valores y programas sociales defendidos por su partido. 
Es legítimo preguntarse si el Obama de esta semana es el pragmático o el débil. El estadista o el ambicioso político. Es cierto que al problema del déficit hay que buscarle soluciones. Pero cabe poner en duda si, en este momento de dificultades económicas, ellas deben ser maximalistas, con cortes radicales en los gastos, o intermedias mientras la economía se recupera. Más aún cuando, después de las elecciones, puede ser más factible llegar a acuerdos bipartidistas para aplicar fórmulas más balanceadas y de largo plazo, que incluyan no sólo recortes en gastos sino aumentos significativos en los ingresos fiscales.
Este domingo los líderes del congreso volverán a reunirse con Obama. Existe el riesgo de que los que se levanten de la mesa, en esta oportunidad, sean los demócratas de la Cámara, liderados por Nancy Pelosi. O que, en las próximas elecciones, demócratas desilusionados con el Presidente no salgan de sus casas para votar. Por ganar el apoyo de los independientes, Obama puede estar perdiendo su base más leal.

WASHINGTON CELEBRA COLOMBIANIDAD

Publicado en el Diario La Opinión el 1 de julio de 2011
En Washington hay buenas noticias sobre Colombia. Entre el 30 de junio y el 11 de julio, en el National Mall se rinde homenaje a la diversidad cultural y ambiental colombianas. Una celebración que permitirá la proyección de una imagen más rica y justa de nuestro país, ante los habitantes de esta capital y los millones de visitantes que llegan para festejar la independencia de los Estados Unidos. Una razón más para que los colombianos nos sintamos orgullosos.
El National Mall o alameda de la capital norteamericana es el más importante espacio abierto o parque de este país. Con cerca de tres kilómetros de longitud, se extiende desde el Monumento a Washington hasta el Capitolio. Es visitado anualmente por 25 millones de personas. Está rodeado por grandes museos y alberga los principales monumentos y símbolos de la Nación. En el Mall se llevan a cabo las manifestaciones, desfiles, protestas, celebraciones, juegos pirotécnicos, conciertos y festivales. Martin Luther King pronunció allí su histórico discurso “Tengo un Sueño”. El Papa Juan Pablo II celebró misa en ese espacio. Los Presidentes norteamericanos toman posesión en las gradas del Capitolio y millones de personas asisten al Mall para acompañar los actos.  
El festival sobre Colombia está siendo organizado por el Smithsonian, una de las más importantes instituciones culturales y científicas del mundo. Maneja 19 museos, 9 centros de investigación y un parque zoológico. Su museo de historia natural es dirigido por el destacado científico colombiano Cristian Samper. En resumen, que el Smithsonian dedique a Colombia su festival de verano de este año, es una gran oportunidad y un motivo de orgullo para todos los colombianos. En la organización del evento el gobierno colombiano y su Embajada han prestado toda la colaboración.
Bajo el título “Naturaleza de la Cultura”, el festival celebra la rica biodiversidad ambiental y cultural de Colombia. Explora cómo nuestras expresiones culturales están conectadas con dichos ambientes. A través de la exposición de 6 ecosistemas, se demuestra nuestra creatividad, diversidad, música, tradiciones, artesanías y comidas. Desde los artesanos de Mompox, los silleteros de Antioquia, los “yiperos” de la zona cafetera, los charrangueros y los tejedores de cestas, hasta los bailarines de salsa y tango. Demuestra que, a pesar de la violencia sufrida durante tantos años y la pobreza que afecta un porcentaje altísimo de nuestra población, los colombianos  preservan la cultura, mantienen una comunicación íntima con el medio ambiente y son impresionantemente alegres y creativos.
El diario The Washington Post le dedicó el pasado domingo una página completa al festival colombiano. ¡Imposible lograr una mejor publicidad!  Destacó las gigantescas estructuras de guadua diseñadas por el arquitecto Simón Hosie, que se han montado en el Mall. La evocación que se hace de los barrios de clase trabajadora en varias ciudades colombianas, especialmente en “el Paraíso” de Bogotá. Allí 70 residentes trabajaron bajo su dirección para preparar paneles que representan las paredes de sus casas, con los colores y letreros típicos, con todo y faltas de ortografía. En lugar de las usuales carpas, estas originales estructuras servirán para albergar los grupos de artesanos y artistas colombianos que participarán en el festival y explicarán sus trabajos y tradiciones.
La página de la Web del Smithsonian también viene promoviendo a Colombia, su cultura y medio ambiente, y el festival. Se la han metido toda para que sea un gran éxito.
El evento coincide con el inicio del proceso de ratificación del tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Colombia, luego de que el gobierno del Presidente Obama y los congresistas llegaran a un acuerdo sobre medidas de protección a trabajadores norteamericanos que sean afectados por la apertura comercial. Ojalá que en este ambiente celebratorio de la cultura y biodiversidad colombiana, el tratado finalmente sea aprobado.