domingo, 29 de enero de 2012

LOS NOMBRAMIENTOS DE CHAVEZ

Pblicado por Semana.com en mi blog DESDE WASHINGTON

Chávez no deja de sorprender. Nombró a Henry Rangel como Ministro de Defensa y a Diosdado Cabello como Presidente de la Asamblea. Las designaciones causaron alarma entre la oposición y en círculos internacionales. La prensa y algunos líderes de opinión han ofrecido distintas interpretaciones. ¿Hacia dónde va Chávez, qué pretende?
Desde 2005, Rangel fue acusado por el gobierno de los Estados Unidos de colaborar con las FARC. Posteriormente, correos en el computador de Raúl Reyes lo señalaban como amigo de Timochenko, el nuevo jefe guerrillero. Cabello, por su parte, ha ocupado innumerables cargos durante el gobierno de Chávez y ha sido acusado de utilizar los recursos públicos con poca transparencia.
En los Estados Unidos el nombramiento de Rangel ha sido interpretado como un nuevo reto para este país y el Presidente Barack Obama. En Colombia, el sabor que ha quedado en la boca de muchos colombianos es el de que, con ese nombramiento, Chávez le ha dado una bofetada a su “nuevo mejor amigo”, el Presidente Juan Manuel Santos. Entre miembros de la desconcertada oposición venezolana el nombramiento de Rangel ha sido visto como una amenaza, ya que en alguna oportunidad afirmó que las milicias populares debían defender con sus armas el régimen.
Estas dos designaciones clave deben analizarse a la luz de las orientaciones de la revolución venezolana como socialista, militarista y antimperialista, a las creencias del Presidente Chávez, el momento histórico que vive el proceso de esa revolución, con unas elecciones el año entrante, y el estado de salud del propio mandatario.
Vamos por partes:
En primer lugar, la revolución venezolana ha sido descrita como un proceso de cambios profundos. Inicialmente, esos cambios no estuvieron dirigidos a la suplantación del sistema institucional y democrático del país o al establecimiento del socialismo. Sin embargo, año a año, “la revolución” se ha ido profundizando, las instituciones políticas y administrativas han sido alteradas significativamente y el régimen de propiedad privada ha venido siendo debilitado. Con estas designaciones y las que pronto seguirán, Chávez estaría enviando la señal a sectores impacientes y frustrados, de que el ritmo de los cambios se acelerará. De allí también que acabe de anunciar que 2012 será un año de “engranaje” para el inicio del segundo ciclo del Plan Socialista 2013-2019.
De otra parte, la cultura de Chávez es claramente militarista. En el fondo desconfía de los civiles. Al fin y al cabo, el mundo pequeño en que nació y creció en la ciudad de Sabaneta en los Llanos, se expandió enormemente con su llegada a la Academia Militar. Como afirma Abdón Vivas Terán en su tesis para optar al doctorado de la Universidad Complutense de Madrid, el líder venezolano ha venido reflejando su creencia sobre “la supuesta superioridad de los usos, hábitos, costumbres, normas e ideales del mundo militar sobre el mundo civil, sobre la sociedad civil en general y sobre la dirección, funcionamiento, diseño, valores, metas y objetivos del sistema político”. (Su tesis se puede encontrar en http://eprints.ucm.es/7972/1/T30387.pdf). Los nombramientos recientes estarían respondiendo a la posible intensión de ampliar aún más la participación de los militares en las instituciones y la vida venezolanas, comenzando con personas de su absoluta confianza en cargos clave. Ellos participaron en el primer intento de golpe contra Carlos Andrés Pérez y, posteriormente, le ayudaron a recuperar el poder cuando lo perdió por dos días.
Sectores de la izquierda civil más recalcitrante no necesariamente comulgan con el objetivo de ampliar la militarización del país. Chávez, entonces, designa a un militar acusado por los Estados Unidos. Con ello hace un gesto que internamente se interpreta como antimperialista y que sirve para apaciguarlos.
Pero no para allí: acaba de ordenar la formación de comandos estratégicos regionales conformados, entre otros, por los gobernadores bolivarianos, el jefe de la región militar respectiva, el comandante de la milicia en cada región y delegados de los trabajadores que laboran en unidades productivas socialistas.
Frente a las reservas que puedan tener Santos y la opinión pública colombiana por la designación de Rangel como Ministro de Defensa, presenta su decisión como una facultad soberana de su gobierno. A lo interno, envía un mensaje nacionalista, y al ejército ofrece pruebas de lealtad con sus miembros activos y retirados. De todas maneras, su cercanía con Timochenko le puede resultar útil.
Las reformas, programas y gastos gubernamentales, en los meses que faltan para la elección presidencial, resultarán fundamentales para la relección de Chávez. En la Asamblea, se introducirán medidas que el leal Cabello hará pasar de manera expedita. En lo que al Ministerio de Defensa se refiere, Henry Rangel estará a su cabeza para amarrar a la fuerza armada, defender el régimen y asegurarse de que militares menos afectos a la revolución bolivariana no caigan en la tentación de revelarse. Si Chávez pierde las elecciones, no sabemos hasta dónde se atreva a llegar Rangel.
En el caso de que el Presidente Chávez tema que su salud no le permitiera continuar en el ejercicio de la presidencia por un nuevo período, necesitará garantías personales y legales y que quien lo remplace defienda su legado. Sus viejos y más cercanos colegas militares le ofrecen tranquilidad.
En resumen, con los nombramientos que viene haciendo, el Presidente Chávez parece estar buscando una carambola a varias bandas. La futura designación de nuevo vicepresidente nos seguirá dando claves.

viernes, 20 de enero de 2012

PASTRANA, EL ESTADISTA

Enviado a Colprensa el jueves 19 de enero 2012

El expresidente Andrés Pastrana está mostrando calidades de estadista que, al final de su mandato, no percibimos o no le reconocimos la mayor parte de los colombianos.


En sus pronunciamientos públicos, Pastrana se muestra reflexivo, coherente con sus propias ideas y principios, interesado en seguir contribuyendo a la búsqueda de la paz y por encima de la polarización que tanto daño le está haciendo al país.

En nuestro medio, resulta raro que los mandatarios reconozcan públicamente sus errores. Pastrana, por el contrario, en su última entrevista con El Tiempo, acepta con humildad equivocaciones en el proceso de diálogo del Caguán, como cuando dice que “los colombianos tenemos claro que no podemos volver a insistir en zonas de distensión: primero, porque ya fracasamos en esa experiencia”… Reconoce también el error de haber negociado en medio del conflicto.

Por supuesto, defiende su legado y algunas decisiones que resultaron controversiales y controvertibles. Pero asume responsabilidades.

Durante su mandato, el Presidente Pastrana hizo una apuesta riesgosa por un proceso de diálogo y un modelo de negociación con las FARC. Con ellos fracasó y, como el mismo reconoce, sacrificó su prestigio político. Sin embargo, coincide con un porcentaje que puede ser significativo de la opinión pública colombiana que piensa que, en últimas, la única salida que tenemos frente al conflicto es la solución política negociada. Esta es quizás una de las herencias que nos dejó el Frente Nacional: el convencimiento de que el diálogo y la negociación son las llaves para la paz.

Después de los recientes pronunciamientos de Timochenko como nuevo jefe de las FARC, los líderes de algunas organizaciones de la sociedad civil han renovado su presión para que el gobierno inicie de inmediato un proceso de diálogo. No lo hace así Pastrana, quien expresa apoyo a la estrategia que viene siguiendo el gobierno Santos. Aunque percibe que en dichos pronunciamientos hay señales de la guerrilla y se muestra esperanzado, advierte que se requieren gestos contundentes de las FARC como la liberación de todos los secuestrados. En mi opinión, será necesario exigirles, además, la suspensión de los ataques a la población civil, como aquellos con los que vienen regando de sangre el Catatumbo y el Norte de Santander.

No es necesario coincidir con todo lo que dice el expresidente para reconocer que ha seguido reflexionando con madurez sobre los problemas de Colombia y sobre el mayor de ellos, el conflicto armado, y que tiene experiencias que pueden resultarle de gran utilidad al gobierno y al país.

Difiero de su punto de vista sobre la importancia que otorga a la participación de la comunidad internacional en un proceso de paz. Recordemos que ella contribuyó a crear ese circo en el que se convirtió el Caguán e hizo más complejas las negociaciones.

En lo que se refiere a Chávez, es de imaginar que arde en deseos de participar en un futuro proceso. Sin embargo, conociendo de qué lado están sus lealtades ideológicas, Santos tendrá que ponerle freno a las pretensiones que pueda tener.

viernes, 13 de enero de 2012

EL PANORAMA REPUBLICANO: MIEDOSO

Publicado en mi blog DESDE WASHINGTON en Semana. com

Las elecciones primarias para seleccionar el candidato del partido republicano que deberá enfrentarse en noviembre a Barack Obama se iniciaron temprano y con agresividad. Todo pinta a que la actitud de que todo vale en una campaña, se intensificará contra Obama. Preocupa, sobre todo, que el candidato republicano, seleccionado de entre un abanico con tantas fallas, puede ganar la Presidencia, si la economía y el empleo no mejoran.


El proceso que ya se está viendo y el abanico de precandidatos que quedan en la competencia son miedosos:

En primer lugar, los ataques entre la mayor parte de los candidatos son ciertamente agresivos. El que tiró la primera piedra, en contra de Newt Gingrich, fue un grupo que apoya a Romney. Gingrich está respondiendo ahora con la misma moneda. No tiene mucho que perder. Esa agresividad aumentará en Carolina del Sur, en donde la cultura política es la del todo vale, no sólo a través de la publicidad por los medios de comunicación, sino de la divulgación de rumores sobre temas personales, exageraciones y mentiras. Si las primarias republicanas están siendo tan agresivas, el tratamiento que aplicarán a Obama más tarde será peor.

Al mismo tiempo, por una decisión de las Cortes, organizaciones de diverso tipo, empresas e individuos pueden ahora hacer contribuciones sin límite para apoyar sus candidatos preferidos. La condición es la de que las hagan a través de lo que se denominan Comités de Acción Política (la sigla en inglés es PACs). Los PACs pueden financiar mensajes y emitirlos a través de todos los medios. Está prohibido que los coordinen con las campañas oficiales de los candidatos. Por supuesto, esa limitación es fácil de burlar y no opera en la realidad. Millonarios de distintos pelambres ya están haciendo grandes contribuciones. Con lo anterior, el candidato ganador quedará con una deuda de gratitud inmensa frente a grupos o personas que contribuyeron tan “generosamente” para su elección. Tarde o temprano reclamarán su pago.

En lo que a los candidatos se refiere, el de mayor opción es Mitt Romney. Es una persona que no se ruboriza modificando sustancialmente su posición sobre los temas, si así le conviene. Pasó de ser un moderado, cuando era gobernador del Estado liberal de Massachusetts, a representar la ortodoxia republicana durante estas primarias. Sus tesis y sus prácticas desde el sector privado, representan lo peor del capitalismo salvaje, dispuesto a destruir empresas y eliminar puestos de trabajo, despiadadamente, con tal de aumentar las utilidades y su riqueza y la de sus socios. Los recientes ataques de sus contrincantes contra sus prácticas como empresario están teniendo el efecto benéfico de provocar un debate sobre el tipo de capitalismo que requiere los Estados Unidos. Y de ofrecer material que le puede servir de munición a Obama, en el caso de que Romney termine siendo el candidato seleccionado.

Newt Gingrich, por su parte, después de haber tenido que renunciar a la Cámara de Representantes por algunas irregularidades, se dedicó a asesorar y hacer lobbying en favor de grandes empresas y organizaciones. Es el ejemplo típico del político que utiliza la puerta giratoria para emplearse y recibir grandes honorarios de empresas a las cuales ayudó desde el Congreso o con las cuales se relacionó desde allí. Después de los ataques del PAC de Romney, destapando éste y otros pecadillos en el pasado de Gingrich, es difícil que su candidatura sobreviva.

Rick Perry, gobernador de Texas, ha estado en el gobierno, en varios cargos, durante casi toda su vida. En su largo período como gobernador ha sido fiel al matrimonio que por mucho tiempo ha existido en su estado, entre los grandes intereses particulares y la acción y decisiones del gobierno. Ha ido inclusive más allá para premiar abiertamente a individuos y empresas que han contribuido con fondos a sus campañas políticas. Superficial, intelectualmente poco formado, es muy dado a la retórica fácil.

El candidato Rick Santorum, exrepresentante a la Cámara, prácticamente empató con Romney en las primarias de Iowa. Es el más conservador de los conservadores, desde los puntos de vista moral y religioso, después de que se retiró Michele Backmann, con quien competía en su oposición al aborto y a otras formas de control natal y a los derechos de los gays. En Colombia describiríamos a Santorum como un camandulero. Sus tesis sobre el papel del Estado son menos extremas que las de la mayor parte de los competidores.

El menos miedoso de los candidatos republicanos es Jon Huntsman, exembajador de Obama en China. Es un hombre inteligente e intelectualmente formado. Alejado de extremismos, pero con poco carisma. No tiene posibilidades de ser elegido este año. Se entiende que su esfuerzo actual tiene como objetivo quedar en la cola de presidenciables para las elecciones de 2016.

Lo más miedoso todo es que, a pesar de las debilidades del abanico Republicano, su candidato puede ganar, si la situación de la economía y el desempleo no mejoran. Y si un porcentaje alto de independientes, que se muestran desilusionados con Obama, no recurren a las urnas en noviembre o no votan por él.