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domingo, 18 de marzo de 2012

CIUDAD MUJER

Columna publicada por algunos diarios afiliados a Colprensa el 18 de marzo, 2012
Las cifras de violencia contra las mujeres en Colombia son escandalosas. Para resolver esta tragedia recurrente, será necesario hacer esfuerzos serios, más allá de la aprobación de nuevas leyes.
Las mujeres colombianas hemos avanzado y nos hemos superado en muchos campos. Sin embargo, un alto porcentaje sigue estando sujeto al maltrato y la violencia. En el año 2010, casi 52.000 mujeres se atrevieron a denunciar a sus cónyuges o compañeros por violencia física. Esta cifra es trágica si se tiene en cuenta que no incluye el alto número que no presenta quejas o reclamos contra ellos. Las razones para no hacerlo van desde la vergüenza, pasando por el temor frente a las amenazas de los agresores, hasta la idea de que ellas mismas provocaron el ataque. “Si mi agredió, tal vez me lo merecía”, es el raciocinio que algunas se hacen. Casi la mitad de las agredidas tiene entre 20 y 29 años. Los celos, en muchos de estos casos, constituyen la supuesta explicación.
La celebración del Día Internacional de la Mujer sirvió para que gobierno, medios de comunicación e investigadores llamaran la atención sobre estas conductas inaceptables.  Una de las peores es la de la violación. La llamada encuesta ENDS registró que, en 2010, el 6 por ciento de las mujeres entrevistadas admitieron haber sido violadas alguna vez en su vida. Este porcentaje no incluye las que han sido forzadas por sus actuales esposos o compañeros.
Sabemos que la violencia intrafamiliar se reproduce. Niños y niñas sometidos a maltratos en los hogares, o testigos del que se ejerce contra sus madres, tienen altas probabilidades de reproducir tales conductas en su edad adulta. De allí que la promoción de nuevas leyes con penas superiores para estos delitos sea una condición necesaria pero no suficiente para disminuirlos. Resulta fundamental llevar a cabo esfuerzos serios para mejorar la educación sexual desde la escuela, inculcar valores sobre los derechos y obligaciones de los dos sexos y, en general,  desarrollar una nueva ética contra todo tipo de violencia.
En algunos países existen iniciativas prometedoras para mejorar el bienestar de las mujeres. Bajo el lema “dignidad, fortaleza, igualdad”, la primera dama de El Salvador y Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato, propuso el proyecto de Ciudad Mujer y obtuvo el apoyo financiero y técnico del Banco Interamericano de Desarrollo.  
La estrategia de Ciudad Mujer está basada en acercar varios tipos de servicios a las mujeres y concentrarlos, bajo un mismo techo, en centros ubicados en barrios populosos o municipios.
Las actividades comprenden la atención a víctimas de la violencia, adopción de medidas preventivas para evitar la revictimización, fortalecimiento de la autonomía económica de las mujeres y prestación de servicios de salud para sus hijos y ellas, con énfasis en la salud sexual y reproductiva. Cuando las mujeres acuden a una sede de Ciudad Mujer, pueden dejar sus niños en la guardería allí localizada. Las distintas instituciones presentes en estos centros coordinan entre ellas y cuentan con personal especialmente entrenado.
Vale la pena que el gobierno colombiano estudie esta experiencia y trate de adaptarla a nuestro medio.

viernes, 20 de enero de 2012

PASTRANA, EL ESTADISTA

Enviado a Colprensa el jueves 19 de enero 2012

El expresidente Andrés Pastrana está mostrando calidades de estadista que, al final de su mandato, no percibimos o no le reconocimos la mayor parte de los colombianos.


En sus pronunciamientos públicos, Pastrana se muestra reflexivo, coherente con sus propias ideas y principios, interesado en seguir contribuyendo a la búsqueda de la paz y por encima de la polarización que tanto daño le está haciendo al país.

En nuestro medio, resulta raro que los mandatarios reconozcan públicamente sus errores. Pastrana, por el contrario, en su última entrevista con El Tiempo, acepta con humildad equivocaciones en el proceso de diálogo del Caguán, como cuando dice que “los colombianos tenemos claro que no podemos volver a insistir en zonas de distensión: primero, porque ya fracasamos en esa experiencia”… Reconoce también el error de haber negociado en medio del conflicto.

Por supuesto, defiende su legado y algunas decisiones que resultaron controversiales y controvertibles. Pero asume responsabilidades.

Durante su mandato, el Presidente Pastrana hizo una apuesta riesgosa por un proceso de diálogo y un modelo de negociación con las FARC. Con ellos fracasó y, como el mismo reconoce, sacrificó su prestigio político. Sin embargo, coincide con un porcentaje que puede ser significativo de la opinión pública colombiana que piensa que, en últimas, la única salida que tenemos frente al conflicto es la solución política negociada. Esta es quizás una de las herencias que nos dejó el Frente Nacional: el convencimiento de que el diálogo y la negociación son las llaves para la paz.

Después de los recientes pronunciamientos de Timochenko como nuevo jefe de las FARC, los líderes de algunas organizaciones de la sociedad civil han renovado su presión para que el gobierno inicie de inmediato un proceso de diálogo. No lo hace así Pastrana, quien expresa apoyo a la estrategia que viene siguiendo el gobierno Santos. Aunque percibe que en dichos pronunciamientos hay señales de la guerrilla y se muestra esperanzado, advierte que se requieren gestos contundentes de las FARC como la liberación de todos los secuestrados. En mi opinión, será necesario exigirles, además, la suspensión de los ataques a la población civil, como aquellos con los que vienen regando de sangre el Catatumbo y el Norte de Santander.

No es necesario coincidir con todo lo que dice el expresidente para reconocer que ha seguido reflexionando con madurez sobre los problemas de Colombia y sobre el mayor de ellos, el conflicto armado, y que tiene experiencias que pueden resultarle de gran utilidad al gobierno y al país.

Difiero de su punto de vista sobre la importancia que otorga a la participación de la comunidad internacional en un proceso de paz. Recordemos que ella contribuyó a crear ese circo en el que se convirtió el Caguán e hizo más complejas las negociaciones.

En lo que se refiere a Chávez, es de imaginar que arde en deseos de participar en un futuro proceso. Sin embargo, conociendo de qué lado están sus lealtades ideológicas, Santos tendrá que ponerle freno a las pretensiones que pueda tener.

domingo, 30 de octubre de 2011

CAÍ EN LA TENTACIÓN

Columna enviada a diarios de Colprensa el viernes 28 de octubre.
Me había prometido no opinar sobre las elecciones del próximo domingo, pero la tentación es muy fuerte. Me atreveré, entonces, a escribir a la distancia algunas opiniones sobre el proceso, en general, y sobre la elección en la capital de todos los colombianos, en particular. Al fin y al cabo, Bogotá ya no es el espacio urbano, exclusivo de los bogotanos. A todos nos interesa.
Con estas elecciones locales, los partidos tradicionales quedarán todavía más debilitados. El partido conservador, con un fuerte enfrentamiento entre sus directivas y el expresidente Pastrana, desaparecerá de Bogotá. En otras ciudades grandes, ha tenido que recurrir a alianzas, algunas espurias, para poder elegir a algunos alcaldes y gobernadores. A su turno, el joven candidato del partido liberal en la capital, sacará una de las votaciones más bajas, no obstante contar con  reconocidas calidades. En otras ciudades, también el partido rojo se ha visto obligado a pactar alianzas, no siempre sanctas.
Siempre he opinado que la elección generalizada de alcaldes y gobernadores fue improvisada e inoportuna, en momentos en que el Estado no tenía el control de todo el territorio nacional, y la presencia de los dineros de la mafia del narcotráfico y del paramilitarismo tuvieron las puertas abiertas para influir fuertemente en muchas elecciones locales. 
El atractivo de llegar al poder local, para manejar presupuestos, contratos y nombramientos es tan grande, que el número de movimientos y candidatos llega a ser ridículo.  En varias ciudades, hasta ayer se seguían negociando alianzas. La confusión para los electores este domingo será muy grande. Pero el resultado peor será el de que, en no pocas ciudades y departamentos,  serán elegidos alcaldes y gobernadores con porcentajes de votación excesivamente bajos. Es decir, se elegirán mandatarios que frente a sus gobernados carecerán de mandato y legitimidad y que no contarán con apoyo suficiente en los órganos legislativos locales. La consecuencia, entonces, será la de que dichos mandatarios recurrirán a la compra de apoyos, a través de contratos y nombramientos, para obtener alguna gobernabilidad. ¡Deprimente!
En el caso de la elección de Alcalde para Bogotá, las últimas encuestas no permiten sacar conclusiones claras, fuera de lo que todos sabemos: la pelea será entre Petro, Peñalosa y Gina. La encuesta de Datexco, que no tiene hoy total credibilidad por las acusaciones que se le han hecho de reducir los tamaños de sus muestras, otorga a Petro el primer lugar, el segundo a Gina y el tercero a Peñalosa, con empate estadístico entre estos dos últimos.
Por lo anterior, resulta muy riesgoso entrar a predecir los resultados. Sin embargo, asumiré el riesgo y me atreveré:
En mi opinión, Petro será el ganador: la derecha y el centro están dividiendo sus votos básicamente entre Peñalosa, Gina y Galán. A pesar de sus altos “negativos” y de su falta de experiencia administrativa y gerencial, Petro pasará triunfante por el medio. Logrará canalizar a su favor la mayor parte de los votos tradicionales del Polo. A estos se sumarán sus votos propios entre los estratos 1 y 2 y los de sectores de la clase media que reconocen su liderazgo, lucha contra la corrupción y su compromiso con la democracia. Sumará, adicionalmente, una parte del apoyo que antes tenía Mockus, de los que no se sienten cómodos con Peñalosa y menos con el expresidente Uribe.
Existe cansancio frente a Peñalosa, a pesar de su muy buena gestión en la Alcaldía. Ya no es el candidato de las propuestas novedosas. Injustamente, es percibido como pedante y lejano. La suma neta de los votos que le brindará Uribe, más los que le quedaron después del abandono de Mockus,  no le alcanzarán para ganar. En mi opinión, ocupará el segundo lugar.
Si mis predicciones son acertadas, Gina obtendría una votación muy cercana, pero inferior a la de Peñalosa. Es una figura todavía muy nueva, que no ha tenido tiempo para solidificar una imagen clara y construir una base política propia, más allá de una parte del voto de opinión que logrará canalizar. Tiene, además, como puntos negativos, el hecho de haber renunciado a su silla en el Senado y haberse marchado del país. Mockus le sumará votos, por supuesto, pero no demasiados. El Mockus de hoy no es el mismo del de hace algunos años, cuando con sus gestos teatrales e inesperados, y sus frases ininteligibles, despertaba entusiasmo entre los jóvenes. Ya no es el líder favorito de columnistas y medios de comunicación. Su imagen se debilitó.
Si mis predicciones resultan ciertas, Petro será un Alcalde alejado del Polo y con problemas de apoyo en el Concejo. Por el bien de Bogotá, le deseamos éxito.
Apreciados lectores, hagan sus apuestas y, en todo caso, el domingo salgan a votar.

viernes, 14 de octubre de 2011

HABEMUS TLC

Columna enviada a diarios asociados con Colprensa el 13 de octubre, 2011
Después de seis años de finalizada la negociación entre los gobiernos de los presidentes George Bush y Alvaro Uribe, el Congreso de los EU aprobó el Tratado de Libre Comercio con Colombia. El viacrucis de su aprobación refleja las divisiones ideológicas y políticas en el país del Norte, los temores por posibles pérdidas de empleo y la solidaridad de las organizaciones sindicales norteamericanas con sus colegas colombianos.
El Presidente Obama, finalmente, presentó la semana pasada a la consideración del Congreso los tratados con Colombia, Panamá y Corea del Sur. El desempleo en los Estados Unidos llega al 9.1 por ciento, con peligro de que continúe aumentando. Su tesis, entonces, fue la de que estos acuerdos crearán oportunidades de exportación, producción y empleo para las empresas de su país, en momentos en que la demanda interna está muy debilitada.
El Congreso aprobó los tratados este miércoles 12 de octubre, con un apoyo casi unánime de la bancada republicana en ambas cámaras.
La prensa ha presentado la aprobación de los tratados como un triunfo del Presidente Obama. El triunfo solo puede considerarse parcial, si se tiene en cuenta que la mayor parte de los congresistas de su propio partido no lo acompañaron con su voto a favor de los tratados con Panamá y Colombia.
Los resultados de la votación para el TLC con nuestro país fueron:
SENADO:           SI:   44 republicanos, 21 demócratas.  NO:  2 republicanos, 30 demócratas
CAMARA:          SI:   231 republicanos, 31 demócratas.  NO:  9 republicanos, 158 demócratas

Peor aún, los líderes de su partido, tanto en la Cámara como el Senado, votaron negativamente el acuerdo con Colombia. En otras palabras, le dieron mayor prioridad a sus relaciones con los sindicatos que al apoyo a su Presidente.
La alianza entre el partido demócrata y los sindicatos es de larga data y continúa. Comparten el temor de que el libre comercio traiga mayores pérdidas de empleos nacionales, como resultado de las facilidades para mover capitales, mercancías y servicios hacia países con legislaciones laborales y ambientales menos estrictas.
No es de extrañar, entonces, que los sindicatos colombianos que se oponían al TLC encontraran buenos aliados entre las principales organizaciones obreras de Estados Unidos.
Dichas organizaciones montaron su campaña de oposición al TLC con Colombia con la siguiente tesis: no se puede premiar a un país que no ofrece garantías a los sindicatos, persigue sus líderes, los asesina y tiene una alta tasa de impunidad. A pesar de los avances en la protección de sindicalistas y la aplicación de la justicia, y de los compromisos asumidos formalmente por el gobierno colombiano, esta tesis fue recogida por varios congresistas demócratas que votaron negativamente.
Los orígenes del Tratado de Comercio entre Colombia y Estados Unidos se remontan a 1990, cuando el Presidente George Bush (padre) lanzó la iniciativa de promover la creación de una gran zona de libre comercio en las Américas, desde Alaska hasta la Patagonia.
En el caso de los países andinos productores de drogas, se decidió ofrecerles un sistema de preferencias unilateral  para algunos sectores (ATPA). El objetivo era  el de generar alternativas de producción y creación de empleo que compensaran la eliminación de cultivos ilícitos con los programa de lucha anti-drogas. Las preferencias del ATPA, sin embargo, no eran generales ni estables. Debían ser aprobadas regularmente por el Congreso.
El paso siguiente para Perú y Colombia, durante el gobierno de Bush hijo, fue el de proceder con la negociación de tratados de libre comercio. Con este último, el proceso de negociación resultó bastante más complicado y demorado, por las presiones de sectores económicos que podrían verse afectados por la disminución de los aranceles.
Terminada la negociación entre los dos gobiernos, la aprobación en el Congreso norteamericano no fue posible, dada la mayoría demócrata en la Cámara y el Senado.
Las consecuencias de la aplicación del tratado dependerán de los avances en la ejecución de lo que, en el 2005, el gobierno colombiano llamó Agenda Interna para la Competitividad y la Productividad. Desconcierta saber que, en palabras del Ministro de Agricultura actual, el agro no está listo para el TLC. Y que las inversiones en infraestructura no han avanzado al ritmo que se requiere.
Le toca, entonces, al gobierno del Presidente Santos poner inmediatamente manos a la obra.

jueves, 14 de julio de 2011

Colombia: lo lindo, lo feo, lo bueno y lo malo

Publicado por algunos diarios de Colprensa y La Opinión

Siempre llego a Colombia llena de ilusión por disfrutar de tantas cosas lindas y buenas que ofrece nuestro país. Al regresar, siento nostalgia y algo de depresión por los problemas que se acumulan y los hechos inaceptables que suceden. Sin embargo, lo lindo y lo bueno siguen siendo el imán para mi regreso.
Lo positivo de la llegada a Bogotá
El paso por la Sabana de Bogotá, antes de aterrizar, sigue pareciéndome una de las cosas bellas de la llegada a Colombia.
La mejor atención y mayor eficiencia de los funcionarios del DAS en el Aeropuerto Eldorado es notable y debe reconocerse.
El número de buenos y diversos restaurantes sigue aumentando en Bogotá. Hoy se podría decir que la capital colombiana es una de las ciudades de América Latina con una oferta culinaria variada y de calidad.
Lo feo y negativo
¿Qué ha pasado con la construcción del nuevo aeropuerto? El tráfico aéreo sigue aumentando y Eldorado no da abasto. Es horriblemente incómodo y anticuado. ¿Qué está pasando con las firmas contratistas?
Las obras sin finalizar en la vía al aeropuerto dan pena. El incumplimiento en la finalización de todos los frentes de obras en la capital sigue causando aún más trancones de los usuales. La paciencia de los bogotanos llegó, con razón, a su techo.
Las noticias sobre la corrupción en las contrataciones en la Alcaldía de Bogotá fueron, por los días en que visité Bogotá,  los temas del día. Los términos más suaves que escuché sobre el Alcalde, su hermano y funcionarios supuestamente implicados fueron los de cínicos y sinvergüenzas. Lo positivo es que las nuevas contralora y fiscal asumieron las investigaciones con decisión y valentía. Es de esperar que los procesos y condenas ejemplares, para aquellos que sean encontrados culpables, no demoren.
Lo lindo y positivo de Cúcuta
Lo mejor de Cúcuta es su gente. Su calidez, franqueza y lealtad. Con los cucuteños uno no se llama a engaños: dicen lo que piensan y actúan como dicen.
Sus centros comerciales están a la altura de los mejores del país. Mejoraron la calidad de vida de los cucuteños y son, ciertamente, una gran vitrina para los productos fabricados en toda Colombia. Estos centros comerciales son factor de atracción para los venezolanos que todavía tienen algunos recursos para hacer sus compras en Cúcuta y acceder a bienes que escasean en el vecino país. Infortunadamente, la situación económica de los habitantes al otro lado de la frontera es cada día más dura.
La recuperación y reapertura del Parque Recreacional fue una gran noticia. Durante mi paso por la Gobernación se iniciaron las obras. Buscábamos ofrecer a las gentes de la ciudad y a los niños un lugar para la recreación, apreciar la naturaleza y hacer deportes. Varios gobernadores contribuyeron, posteriormente, a complementar las atracciones del parque. Sin embargo, su administración y mantenimiento sufrieron bajas y altas. En buena hora, su administración fue entregada a CONFANORTE. La gerente de esa confederación le puso alma y recursos a la recuperación del parque y un gran equipo al frente. Los hijos de los trabajadores y familias de los sectores populares volvieron a asistir en masa. ¡Buena ésa!
Lo feo y lo malo en Norte de Santander
La falta de mantenimiento de las calles de Cúcuta da lástima. El gobierno local ha sido incapaz de buscar fórmulas que permitan invertir en tales obras urgentes. Mientras tanto, y de acuerdo con informes de prensa, se han esfumado recursos que deberían haber estado dirigidos a la educación, entre otros.
Las deficiencias en el ordenamiento urbano de Cúcuta son lamentables. Bajo la actual Alcaldesa, se ha ampliado el uso del suelo en barrios que eran tradicionalmente para vivienda de la clase media. Con el barrio latino habíamos acabado antes. Ahora, las familias de los barrios Colsag, Popular y La Riviera tienen rodeadas sus casas de comederos, bares y negocios de mala muerte que han sido autorizados por la Alcaldía. ¡Qué barbaridad!
El ejercicio de la política en el Norte de Santander es más confuso que siempre. Pululan los candidatos, la mayor parte con pobres calificaciones, y escasean las propuestas. Se afirma que existen “dueños” de los votos que son los que, al final, eligen alcaldes y gobernadores. Si ello es cierto, se ha debilitado profundamente la democracia y generado condiciones para mayor corrupción. Los organismos de control están en mora de investigar lo que ha pasado con los recursos públicos, en la ciudad y en el departamento, por lo menos en los últimos doce años.
La inseguridad sigue afectando notoriamente la capital y el departamento, alimentada por paramilitares, guerrilla, tráfico de drogas y bandas de delincuentes. El gobierno nacional ha prometido prestar especial atención a esta situación. ¿Qué hace el Gobernador?

viernes, 8 de julio de 2011

WASHINGTON CELEBRA COLOMBIANIDAD

Publicado en el Diario La Opinión el 1 de julio de 2011
En Washington hay buenas noticias sobre Colombia. Entre el 30 de junio y el 11 de julio, en el National Mall se rinde homenaje a la diversidad cultural y ambiental colombianas. Una celebración que permitirá la proyección de una imagen más rica y justa de nuestro país, ante los habitantes de esta capital y los millones de visitantes que llegan para festejar la independencia de los Estados Unidos. Una razón más para que los colombianos nos sintamos orgullosos.
El National Mall o alameda de la capital norteamericana es el más importante espacio abierto o parque de este país. Con cerca de tres kilómetros de longitud, se extiende desde el Monumento a Washington hasta el Capitolio. Es visitado anualmente por 25 millones de personas. Está rodeado por grandes museos y alberga los principales monumentos y símbolos de la Nación. En el Mall se llevan a cabo las manifestaciones, desfiles, protestas, celebraciones, juegos pirotécnicos, conciertos y festivales. Martin Luther King pronunció allí su histórico discurso “Tengo un Sueño”. El Papa Juan Pablo II celebró misa en ese espacio. Los Presidentes norteamericanos toman posesión en las gradas del Capitolio y millones de personas asisten al Mall para acompañar los actos.  
El festival sobre Colombia está siendo organizado por el Smithsonian, una de las más importantes instituciones culturales y científicas del mundo. Maneja 19 museos, 9 centros de investigación y un parque zoológico. Su museo de historia natural es dirigido por el destacado científico colombiano Cristian Samper. En resumen, que el Smithsonian dedique a Colombia su festival de verano de este año, es una gran oportunidad y un motivo de orgullo para todos los colombianos. En la organización del evento el gobierno colombiano y su Embajada han prestado toda la colaboración.
Bajo el título “Naturaleza de la Cultura”, el festival celebra la rica biodiversidad ambiental y cultural de Colombia. Explora cómo nuestras expresiones culturales están conectadas con dichos ambientes. A través de la exposición de 6 ecosistemas, se demuestra nuestra creatividad, diversidad, música, tradiciones, artesanías y comidas. Desde los artesanos de Mompox, los silleteros de Antioquia, los “yiperos” de la zona cafetera, los charrangueros y los tejedores de cestas, hasta los bailarines de salsa y tango. Demuestra que, a pesar de la violencia sufrida durante tantos años y la pobreza que afecta un porcentaje altísimo de nuestra población, los colombianos  preservan la cultura, mantienen una comunicación íntima con el medio ambiente y son impresionantemente alegres y creativos.
El diario The Washington Post le dedicó el pasado domingo una página completa al festival colombiano. ¡Imposible lograr una mejor publicidad!  Destacó las gigantescas estructuras de guadua diseñadas por el arquitecto Simón Hosie, que se han montado en el Mall. La evocación que se hace de los barrios de clase trabajadora en varias ciudades colombianas, especialmente en “el Paraíso” de Bogotá. Allí 70 residentes trabajaron bajo su dirección para preparar paneles que representan las paredes de sus casas, con los colores y letreros típicos, con todo y faltas de ortografía. En lugar de las usuales carpas, estas originales estructuras servirán para albergar los grupos de artesanos y artistas colombianos que participarán en el festival y explicarán sus trabajos y tradiciones.
La página de la Web del Smithsonian también viene promoviendo a Colombia, su cultura y medio ambiente, y el festival. Se la han metido toda para que sea un gran éxito.
El evento coincide con el inicio del proceso de ratificación del tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Colombia, luego de que el gobierno del Presidente Obama y los congresistas llegaran a un acuerdo sobre medidas de protección a trabajadores norteamericanos que sean afectados por la apertura comercial. Ojalá que en este ambiente celebratorio de la cultura y biodiversidad colombiana, el tratado finalmente sea aprobado.

viernes, 13 de mayo de 2011

LOS TEMORES DE CHAVEZ

Publicado en Semana.com el 10 de mayo de 2011.

La publicación del libro sobre el dossier de los computadores de Raúl Reyes, por parte del IISS de Londres, le creará dificultades internacionales a Chávez y se puede convertir en una bomba de tiempo para las relaciones entre Colombia y Venezuela. Su aparición explica el nerviosismo que ya habíamos captado en el presidente del vecino país.
La aparición en Londres del libro que analiza y transcribe cientos de correos y documentos encontrados en el computador de Raúl Reyes, no tomó por sorpresa al presidente Hugo Chávez. El gobierno colombiano le había advertido sobre su publicación y, es de suponer, le haya ofrecido una copia por adelantado. Ahora entendemos las razones de Chávez para postergar su gira por Brasil, Argentina y Bolivia, prevista para esta semana. Se le habrían creado situaciones embarazosas frente a sus colegas y frente a los medios de comunicación de dichos países.
Se conocían algunos de los correos encontrados en el computador de Reyes, después del ataque a su campamento, al otro lado de la frontera con Ecuador. Pero no se había hecho un análisis sistemático de los mismos o una publicación de los documentos más relevantes. El gobierno del Presidente Uribe, del cual fue Ministro de Defensa el doctor Juan Manuel Santos, encargó dicha tarea al Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres (IISS), un centro de estudios de reconocida independencia. Con la publicación esta semana del libro, se destapa el alcance de la relación de los gobiernos de Venezuela y Ecuador, y de sus presidentes, con la guerrilla de las FARC y su proyecto de tomarse el poder en Colombia.
El gobierno de Venezuela, y el propio Chávez, no salen bien librados: el libro afirma que el presidente personalmente se habría reunido con Raúl Reyes y otros miembros del secretariado de las FARC y comprometido  a ayudarlos para obtener legitimidad política. Les habría ofrecido ayuda económica por $300 millones de dólares. No hay seguridad de que, finalmente, el dinero se haya entregado. Confirma las sospechas del expresidente Uribe, ya que, según el IISS, “mientras Chávez públicamente propugnaba la neutralidad y se ofrecía como mediador honesto en negociaciones de paz con el gobierno colombiano, también permitía que las FARC utilizaran el territorio venezolano para su refugio, operaciones transfronterizas y actividad política…”  
Esta última información ya era conocida por los colombianos. De allí la sorpresa que causó la afirmación del Presidente Santos, de que esos campamentos ya no estaban en las coordenadas previamente identificadas por el ejército colombiano. Todos nos preguntábamos ¿qué pasó?
Estos y otros hallazgos del IISS, serán divulgados ampliamente por los medios colombianos e internacionales, y analizados a profundidad por los gobiernos de Europa, Estados Unidos y América Latina.  Chávez lo sabe y parece preocupado por las consecuencias que pueda traer.
Ahora entendemos mejor su celeridad para detener y extraditar a Colombia a Joaquín Pérez, presunto representante en Europa de las FARC, aún a costa de dañar sus relaciones con el partido comunista venezolano y otros grupos que calificó de “extrema izquierda”. ( Ver columna LAS VOLTERETAS DE CHAVEZ en http://mariacarmenza123.blogspot.com/ ). Ahora comprendemos la dimensión de su afán por dejar constancia de que él y su gobierno no tuvieron que ver con los campamentos de las FARC en territorio venezolano. De acuerdo con sus recientes declaraciones, los que se reunieron con las FARC fueron miembros de los grupos de extrema izquierda de su país, quienes hicieron “planes para montar en Venezuela unas bases de la guerrilla colombiana a espaldas de todos nosotros”.
En las últimas semanas, el presidente Chávez no sólo ha querido seguir tomando distancia de las FARC y negar sus relaciones con esa organización guerrillera, sino que se ha preocupado por dejar constancia de su condena “irrestricta al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones y su repudio a todas las formas de violencia”, de acuerdo con el comunicado emitido por la cancillería venezolana, a raíz de la operación de los comandos de los Estados Unidos y la muerte de Osama bin Laden en territorio paquistaní.
Evidentemente, Chávez venía tratando de blindarse. No es para menos. La información de que las FARC no sólo habrían entrenado a varios grupos urbanos en Venezuela en la guerra de guerrillas y en acciones terroristas, sino de que “podrían haber cometido asesinatos de oponentes políticos de Chávez”, es muy delicada.
La intervención armada en Libia, por parte de la OTAN, constituye un preaviso para gobiernos acusados de atacar su propia población y apoyar, en algún momento, el terrorismo. Chávez así lo ha entendido, según se deduce de su llamado a la oposición para que no recurra a las vías incendiarias y a generar situaciones sangrientas, que lo que buscan es culparlo a él, de forma que “Naciones Unidas apruebe una intervención”.
La aparición del informe sobre los documentos del computador de Raúl Reyes, en momentos en que las relaciones entre Colombia y Venezuela atraviesan por una etapa positiva, no deja de preocupar. Puede convertirse en una nueva bomba de tiempo para las relaciones entre los dos países que, ante la más pequeña chispa, podría estallar. No obstante la promesa del gobierno de Colombia de no referirse al informe, y del propósito del gobierno venezolano de no responder al mismo. Coincide con el inicio de una nueva etapa electoral en el vecino país que, por razón de las dificultades económicas, escases de alimentos, fallas generalizadas en los servicios públicos y desastres generados por las lluvias,  puede ser muy volátil. Tanto desde el punto de vista del comportamiento de la oposición y de la población, como del gobierno del presidente Chávez y las organizaciones que defienden la revolución bolivariana.

jueves, 5 de mayo de 2011

LAS VOLTERETAS DE CHAVEZ

El Presidente Chávez continúa sorprendiendo. Cuando no terminábamos de salir de nuestro asombro por sus declaraciones de amor a la Colombia de Santos, acusa al partido comunista de su país de extremista, extradita a personas vinculadas con las FARC y rechaza vehementemente el terrorismo en todas sus formas.  
Por mucho tiempo los colombianos estuvimos convencidos de que el gobierno de Venezuela estaba ofreciéndole abrigo a cabezas de la guerrilla y se hacía de la vista gorda frente a campamentos de las FARC en su territorio. Ahora sabemos, por boca del Presidente Santos, que esos campamentos ya no están en las coordenadas previamente identificadas por el ejército colombiano. ¿Qué pasó?
No acabábamos de salir de nuestro asombro cuando, después de una llamada del Presidente Santos para advertirle de la inminente llegada a Maiquetía de Joaquín Pérez, presunto representante en Europa de las FARC, lo detiene y extradita rápidamente a Colombia.
El partido comunista venezolano y otros grupos acusaron al gobierno de traición y llevaron a cabo protestas públicas. Como respuesta, el Presidente asumió la responsabilidad por esta decisión y afirmó: “a mí no van a estar chantajeándome aquí, nadie, ni de la extrema izquierda ni de la extrema derecha”. Pero la mayor sorpresa vino cuando denunció a dichos grupos de reunirse con las FARC, y hacer “planes para montar en Venezuela unas bases de la guerrilla colombiana a espaldas de todos nosotros”.
¿Es ese el mismo Chávez, algunos de cuyos ministros supuestamente se reunían con jefes de la guerrilla en sus campamentos? ¿Las razones para estas volteretas de Chávez son meramente internas o internacionales?
El Presidente de Venezuela siempre ha sido vocal y agresivo en sus ataques al “imperio del Norte”, al gobierno de Bush y, recientemente, al Presidente Obama. Mientras tanto, ha mantenido las relaciones económicas con ese país y sus exportaciones de petróleo. Es la faceta de Chávez el pragmático frente a Chávez el ideólogo y agitador.
Así mismo, había protestado frente a las acusaciones de los Estados Unidos de no colaborar en la lucha contra el terrorismo. Pero es que para el presidente venezolano, por lo menos hasta ahora,  las FARC no son una organización terrorista. Es un grupo insurgente. Recientemente, parece estar cambiando su tesis y haciendo esfuerzos notorios para que no se le acuse de estarlos apoyando. “Yo no fui, fueron otros extremistas”, es lo que está significando.
En otros frentes internacionales, el cambio de Chávez, no por lo sutil ha dejado de ser claro. Con ocasión de los ataques de la OTAN en Libia, reiteró su amistad con Gadafi, pero se desmarcó de sus decisiones al señalar: “yo no puedo decir que apoyo, o estoy a favor, o aplaudo cualquier decisión que tome cualquier amigo mío en cualquier parte del mundo, no, uno está a distancia”. Se ofreció entonces para buscar una solución política internacional al conflicto en ese país.
A raíz de la muerte esta semana de Osama bin Laden, a manos de comandos norteamericanos, las piruetas del comunicado de la cancillería venezolana son esclarecedoras. Por supuesto, protesta por la violación de la soberanía de Pakistán. Califica el “método” empleado por los Estados Unidos como bárbaro e ilegal. Pero se refiere a bin Laden como “connotado terrorista” y “sombrío personaje”.  De manera no menos sorpresiva, expresa su solidaridad con el pueblo de los Estados Unidos y, especialmente, con las familias de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre. Finaliza condenando “irrestrictamente al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones y su repudio a todas las formas de violencia”.
Hasta esta semana podía pensarse que el abrupto cambio de Chávez frente a Santos, personalmente, y frente a las FARC, se debía a razones puramente internas y pragmáticas. El debilitamiento en las relaciones y el comercio entre los dos países ha perjudicado la economía y golpeado a los consumidores venezolanos. Cuando se acerca una nueva elección, Chávez debe buscar soluciones a la escasez de productos y a la alta inflación.
Pero sus sutilezas frente a la situación en Libia y la muerte de bin Laden sugieren algo distinto. Se está cuidando, parece preocupado.
Los levantamientos populares en los países del Medio Oriente y Norte del Africa, constituyen un preaviso para muchos caudillos y tiranos. Los pueblos están pidiendo más democracia. Exigen no sólo el derecho a tener voz, sino a participar en las decisiones. Se están revelando contra aquellos que se anclaron en el poder por muchos años. No obstante las riquezas petroleras y los altos subsidios que ellas han permitido, la gente protesta fuertemente contra la corrupción. Y la comunidad internacional, con la bendición de las Naciones Unidas, los está escuchando y comenzando a apoyar en su rebelión.
En esas circunstancias, Chávez parece estar sacando algunas enseñanzas: ningún país está exento de que el pueblo cansado, finalmente se rebele. Debe mejorar las condiciones de vida de las clases medias, que son las que empujan las revoluciones. Debe cuidarse bien de no continuar apareciendo como protector de terroristas. Los Estados Unidos y los países europeos, si lo justifican las circunstancias, terminan por intervenir.
Publicado en el Diario La Opinión.