sábado, 17 de septiembre de 2011

JACKIE KENNEDY HABLA

Columna publicada por algunos diarios vinculados con COLPRENSA.
Con esa vocecita suave y aniñada que la caracterizaba, hace casi cincuenta años Jackie Kennedy dejó para la historia testimonios que hoy sorprenden y generan controversia. Su opinión sobre su papel como esposa, sobre las mujeres en la política y sobre personajes nacionales e internacionales está sirviendo para revaluar su imagen. Será necesario escuchar todos los extractos de la grabación hechos públicos, para tratar de adivinar cómo era realmente esta mujer que dejó una marca como Primera Dama de los Estados Unidos.
Tan solo cuatro meses después del asesinato del Presidente Kennedy, la primera dama aceptó sentarse frente a una grabadora con el historiador y amigo Arthur Schlesinger para hablar, durante más de ocho horas, sobre su vida con John Kennedy, el hombre, el líder y el Presidente.  Las cintas de la entrevista se mantuvieron guardadas en una caja fuerte por muchos años, de acuerdo con las instrucciones de Jackie. Al conmemorarse los cincuenta años de la llegada al poder de su padre, Caroline tomó la decisión de publicarlas. El libro y las grabaciones acaban de salir a la venta.
La primera sorpresa para el público fue la de que la exprimera dama, quien durante toda su vida defendió su privacidad y la de su familia, hubiera accedido a hablar. La interpretación hoy es la de que, consciente  de la importancia de preservar la memoria del Presidente para la historia, hubiere aceptado dejar su propio testimonio. Al fin y al cabo, el período de Kennedy fue tempranamente cortado y su paso por la Casa Blanca no estuvo exento de controversias por sus decisiones nacionales e internacionales y por su aparente afición a las mujeres.
En lo que a los temas internacionales se refiere, la confesión de que, después de la trágica y equivocada invasión de Bahía Cochinos, Kennedy había llorado, humaniza su imagen. Quedó tan afectado, que su hermano recomendó a Jackie no dejarlo sólo y tratar de tranquilizarlo y consolarlo.
En lo que se refiere a su opinión sobre personajes internacionales, los colombianos ya sabíamos que Alberto Lleras, Presidente de Colombia durante el período de Kennedy y quien los había recibido en Bogotá en visita de estado, la había impresionado profundamente por su inteligencia, cultura y estilo. Igualmente Lleras gozó del aprecio y el reconocimiento de su colega norteamericano por el apoyo brindado al lanzamiento del Programa Alianza para el Progreso, a la lucha contra el comunismo y la consiguiente expulsión de Cuba de la OEA.  De allí que Jackie lo hubiera recibido personalmente cuando Lleras presidió la delegación colombiana para los funerales de Kennedy. Lo que nos sorprendió es que Jackie encontrara que Lleras era “casi nórdico en su tristeza”.
Mientras tanto, a De Gaulle, quien le sirvió como anfitrión durante su visita a París cuando no sólo conquistó a la capital francesa sino a Europa, muy francamente lo califica como egoísta enfermizo y perverso.
Las opiniones de Jackie sobre su función como esposa del Presidente y sobre las mujeres en la política hoy nos parecen horriblemente anticuadas y tradicionales. Su reconocimiento de que su relación con Kennedy era Victoriana y hasta asiática, concuerda con su afirmación de que su principal papel era el de ofrecerle al Presidente un ambiente de tranquilidad y de afecto. Sin embargo, contradice la percepción que teníamos de una Jackie preocupada por construir la imagen de Camelot y de restaurar la Casa Blanca para que proyectara de mejor manera el nivel cultural, la historia y el poderío de su país. De lo que hasta ahora se conoce, parece que Jackie no se refirió a las infidelidades de su esposo. Habla sobre períodos cortos de separación, cuando ella se alejaba de la Casa Blanca, que fueron seguidos de momentos de gran cercanía. Afirma que dichos años, lejos de acabar su matrimonio como ella inicialmente temía, les trajeron felicidad.
Su opinión de que las mujeres no estamos hechas para la política, ya que somos demasiado emocionales, choca con la imagen que teníamos de una mujer que a los 31 años era culturalmente sofisticada y estaba adelante de su tiempo. De esa concepción, quizás, se derivan sus chismorreos sobre algunas mujeres en el poder, de las que dice que no se sorprendería si fueran lesbianas.
Tomará tiempo escuchar los extractos de las cintas que se han hecho públicos para tratar de adivinar cómo era realmente esta mujer, que dejó una marca como Primera Dama de los Estados Unidos.

martes, 13 de septiembre de 2011

MARIA BONITA Y UNASUR

Publicada en mi blog "Desde Washington" por Semana.com en Sep 14, 2011.

Bautizada como María Bonita por el Presidente Hugo Chávez, María Emma Mejía asumió hace pocos meses el reto de reemplazar a Néstor Kirchner (QEPD) como Secretario General de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). No obstante el gran aprecio y el respaldo que le ofrecen tanto Chávez como Santos, son inmensas las dificultades para poner en marcha esta iniciativa, enrumbarla e influir sobre su agenda.  
UNASUR surgió primero de la iniciativa del Presidente Lula da Silva de crear una comunidad de países suramericanos, como un espacio para promover una mayor integración física, energética y ambiental en la región pero, sobre todo, una mejor coordinación en política internacional. De acuerdo con la declaración de Cusco, en la reunión en la que se concretaron las ideas en 2004, los jefes de estado destacaron la importancia de crear una comunidad que permita “una mayor gravitación y representación en los foros internacionales”.  Conocemos los esfuerzos del Presidente Lula por lograr la inserción del Brasil, como una de las grandes naciones emergentes, en el liderazgo de organismos multilaterales y en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Para el Presidente Chavez, en el papel que ha asumido de heredero del sueño de Bolívar, una “comunidad” no pareció suficiente. Luchó para que el proyecto se ampliara para incluir el objetivo final de la creación de una unión de países suramericanos. Y así quedó registrado en el Tratado de creación de la rebautizada UNASUR. Sin embargo, se le fijaron objetivos tan diversos y ambiciosos, que será difícil lograrlos entre países tan disímiles en sus dimensiones económicas, físicas y políticas.  Si después de tantos años y a pesar de los avances, los países europeos no han logrado llegar a la tan soñada unión económica, nuestra América del Sur tiene pocas posibilidades de lograrlo.
Para Kirchner, durante su primer año de mandato como Secretario General de UNASUR, fue difícil ir más allá de ampliar el diálogo político  en la región y apagar algunos incendios. A pesar de su inmensa capacidad política y poder dentro  su país y en la región, no logró avanzar siquiera en el establecimiento de una estructura administrativa y técnica en la Secretaría General y la aprobación de cuotas para su sostenimiento por parte de los países miembros. Podemos, entonces, intuir que para María Emma la tarea será descomunal. No se trata de subestimar las calidades que le han permitido a nuestra compatriota destacarse en el mundo diplomático. Se trata de reconocer que, durante su corto mandato, sin presupuesto y asesores técnicos en campos tan diversos como los que se contemplan en la organización, tendrá escasas posibilidades de enrumbar a la organización e influir sobre su agenda.
Por lo anterior, la participación reciente de María Emma en una conferencia en Washington sobre el futuro de los países andinos, fue recibida con simpatía pero con escepticismo. Su afirmación de que UNASUR servirá para preservar la democracia, fue contrarrestada por el Secretario de la OEA, José Miguel Insulza, quien reconoció que “esto de la democracia es bastante desordenado en la región”. Su confianza en que ahora si se podrá avanzar en la integración, dada la gran decisión política de los jefes de estado para que así se haga, pareció ingenuidad o desconocimiento de la larga historia de fracasos en América Latina, con proyectos de integración, no obstante tener objetivos más acotados.  Vinieron a la mente el Grupo Andino, la Alalc, la Aladi y, más recientemente, el Mercosur. Su perorata de que con este proyecto “todos ganaremos, no obstante las diferencias”… ya que “el fin superior de UNASUR son nuestros pueblos” sonó a propaganda. Su creencia de que en el Consejo de Defensa, conformado por los ministros del ramo de todos los países miembros, entre ellos Brasil, Colombia, Bolivia, Ecuador y Venezuela, existen unos valores comunes, produjo algunas sonrisas entre la audiencia.
La muy acertada y animada participación de Patricia Janiot como moderadora, impidió que la audiencia debatiera más a fondo temas como los de los “modelos de democracia”  en Suramérica, la madurez de nuestros jefes de estado y la intención, por parte de algunos de ellos, de “ideologizar” UNASUR.
Es fácil imaginar que María Emma cuenta con tanta ansiedad los meses que le faltan para terminar su período, como contó los minutos para que se diera fin al debate en esta conferencia en Washington.

viernes, 9 de septiembre de 2011

¿OTRO SEPTIEMBRE NEGRO?

Publicado en mi blog DESDE WASHINGTON en Semana.com, el 9 de septiembre, 2011.
Después de un verano pavoroso en los Estados Unidos y Europa, en lo económico, lo político y lo climático, se esperaba que después de las vacaciones de agosto, septiembre trajera un ambiente más propicio para comenzar a ver la luz al final del túnel. Sin embargo, con septiembre regresaron las lluvias y las incertidumbres.
En lo político, durante los meses del verano, el Presidente Obama luchó con los Republicanos en el Congreso para la aprobación de una solución balanceada frente al problema de la deuda pública, que incluyera no sólo recortes en los gastos sino  eliminación de ventajas impositivas para los más ricos y las grandes corporaciones. Obama calculó mal sus jugadas, terminó cediendo mucho terreno y su imagen salió muy debilitada. Según las últimas encuestas del Washington Post, después de contar en mayo con la aprobación del 56 por ciento de la población, en junio descendió nueve puntos y se colocó en sólo el 47 por ciento. En agosto tuvo un nuevo descenso para situarse en 44. A comienzos de septiembre su aprobación llegó tan sólo al 43 por ciento, una de las más bajas si se compara con la de otros presidentes en este punto de su gobierno.  Se raja en el manejo de la economía, el empleo y el déficit. Tan sólo su manejo del terrorismo es aprobado por un porcentaje alto de la población, el 62 por ciento. Esta aprobación se vio fortalecida por la eliminación de Osama Bin Laden y por el hecho de que, durante su gobierno, las amenazas terroristas han podido ser contrarrestadas a tiempo.
Lo peor para Obama es que su imagen descendió no sólo entre la población con tendencias republicanas, sino entre los independientes y su propia base de los demócratas. Entre estos últimos quedó la percepción de que el Presidente no es un líder lo suficientemente fuerte para manejar los inmensos retos actuales y la oposición en el Congreso. Los más liberales lo acusaron de haberse entregado a la agenda conservadora que le ha dado prioridad a la solución del problema de la deuda, por encima de la necesidad urgente de crear más empleos y reactivar la economía, antes de que esta vuelva a caer en la recesión. Su único consuelo es el de que la desaprobación para los republicanos en el Congreso es todavía mayor y llega al 68% de la población, 15 puntos por encima de la del Presidente.
La incertidumbre generada por la dificultad de que el gobierno de Estados Unidos y el Congreso lleguen a acuerdos para solucionar los problemas de la economía, unida a la causada por las situaciones en Medio Oriente y en Europa, y el peligro de que Grecia, Portugal, Italia y España no puedan seguir pagando su altísima deuda pública hicieron que la bolsa en Estados Unidos, a partir de mediados de julio, descendiera fuertemente y borrara los avances que había logrado durante el mes anterior. Las bajas en los precios de las acciones norteamericanas no han sido causadas, en general, por descensos en las utilidades de las empresas, incluidos los bancos. Las utilidades se han recobrado vigorosamente después de la crisis financiera.  Pero la creación de empleo por parte de las firmas privadas, debido a la incertidumbre sobre el futuro, ha sido muy lenta y no está alcanzando para contrarrestar la eliminación de empleos por parte del gobierno federal y, sobre todo, de los gobiernos estatales y municipales.
En agosto, hasta la tierra pareció protestar. El día 23 la región alrededor de la capital norteamericana sufrió un  temblor sin precedentes en más de 100 años y trepidó con una intensidad de 5.8 en la escala de Richter. Por fortuna los daños fueron muy menores, pero los habitantes de Washington DC y los trabajadores salieron angustiados de casas y oficinas. Muchos de ellos no habían experimentado un temblor en toda su vida.
No había terminado el mes cuando un huracán amenazó a la capital política del país y a su principal centro económico, New York. El Presidente Obama tuvo que recortar sus tan criticadas vacaciones en Martha´s Vinyard, que es refugio de ricos e intelectuales del Este de los Estados Unidos. Finalmente, los vientos del huracán no afectaron con intensidad las dos grandes ciudades, pero las lluvias produjeron extensos daños en los alrededores.
En septiembre regresaron las lluvias y, con ellas, los congresistas que habían salido de vacaciones. El Presidente Obama, cumpliendo el compromiso que había asumido el mes anterior, propuso a los líderes de ambas cámaras presentar su plan en favor del empleo en una sesión conjunta para el miércoles de esta semana. Boehner, líder de la Cámara, respondió que no se podía en esa fecha, ya que los precandidatos republicanos a la Presidencia llevarían a cabo uno de sus debates televisados. Otro error de la Casa Blanca. La fecha del debate era públicamente conocida desde hace rato. Quisieron hacer un jueguito político que nadie entiende y “dieron papaya”  para que los republicanos dijeran que no.
Finalmente, en una noche lluviosa y oscura, este jueves el Presidente presentó su tan esperada propuesta a favor del empleo. En estilo y contenido, Obama superó las expectativas, que eran bajas. Satisfizo a su base demócrata con un lenguaje combativo frente a la oposición republicana, y, al mismo tiempo, logró transmitir la urgencia que existe para crear rápidamente empleos y solucionar las angustias a las que se enfrentan los más de 14 millones de desempleados que existen en el país.  El programa no contiene elementos nuevos. Sin embargo, recoge propuestas que en el pasado fueron apoyadas por demócratas y republicanos para que las empresas creen nuevos puestos de trabajo, los desempleados sigan contando, por un tiempo más, con subsidios, se disminuyan los impuestos sobre la nómina que pagan empresas y trabajadores, se aumenten las transferencias para que los gobiernos locales puedan reenganchar a maestros, policías y otros funcionarios despedidos y se financien obras de infraestructura. De ser aprobado, el costo total del programa de empleo sería de 450 billones de dólares.
Finalmente, en su presentación ante el Congreso el Presidente Obama volvió a dar prioridad a la pronta aprobación de los tratados de libre comercio con Colombia, Panamá y Corea. Dicha aprobación seguirá dependiendo de que se logren acuerdos en el Congreso para ayudar a los trabajadores que se vean perjudicados por su entrada en vigor, tema en el que, parece, se está avanzando.
A pesar de que hoy viernes el Dow Jones bajó más de 300 puntos y se situó por debajo de la marca de 11.000, el sol volvió a salir en Washington DC. La buena noticia es la de que los republicanos, en principio, no han expresado oposición cerrada al Plan de Empleo propuesto por el Presidente y se han mostrado dispuestos a discutirlo.
La mala noticia es la de que se han conocido amenazas “concretas y creíbles” sobre posibles actos terroristas durante este fin de semana, cuando se cumple el décimo aniversario de la tragedia del 11 de septiembre. Las autoridades están en máxima alerta en New York y Washington.

domingo, 4 de septiembre de 2011

La prensa gringa y Colombia

Columna publicada por diarios vinculados con Colprensa el 4 de septiembre, 2011.

La prensa norteamericana, en general, y el Washington Post, en particular, reconocieron oportunamente los logros de la lucha colombiana contra el terrorismo durante el gobierno de Uribe y su Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos. Así mismo, fueron positivos respecto de la utilización de los recursos de la ayuda de los Estados Unidos.
La publicación en el Washington Post del domingo 20 de agosto, de un artículo sobre el tema de “las chuzadas” por parte de los servicios de seguridad de Colombia, sorprendió por varios motivos:
En primer lugar, por la manera tan destacada como se publicó, en la parte principal de la primera página de la edición dominical. En segundo lugar, por el escandaloso titular “ayuda de EU implicada en abusos de poder en Colombia”. Dentro de la nota se afirma, entre otras cosas, que “dinero, equipos y entrenamiento norteamericanos, suministrados a unidades élite del servicio de inteligencia colombiano durante la última década fueron usados para llevar a cabo operaciones de espionaje” contra miembros de la Corte, opositores y grupos de la sociedad civil. Del contenido queda colgando la sospecha de que el gobierno de Estados Unidos estaba enterado de la utilización de sus recursos para actividades ilegales, a pesar de que se registran declaraciones de funcionarios norteamericanos negando cualquier vinculación. 
La nota no fue firmada por Juan Forero, corresponsal del diario para Colombia. Aparecen como autoras Karen DeYoung y Claudia J. Duque. La señora DeYoung es periodista de planta de ese diario y escribe sobre temas internacionales desde Washington. Claudia J. Duque es presentada como periodista independiente de Colombia. No se informó a los lectores que la señora Duque es, además, activista defensora de derechos humanos y una de las dirigentes de la sociedad civil que ha acusado al gobierno de Uribe de seguimiento, espionaje y persecución contra ella misma.  Sorprende que el venerable diario norteamericano hubiera omitido una información tan relevante. ¿Le metieron al Washington Post un gol, o fue el periódico quien no quiso dar a sus lectores información completa y elementos de juicio para poder calibrar mejor el contenido y posibles objetivos de un artículo tan importante?
Es claro que así como El Tiempo de Colombia hoy no es el mismo, tampoco lo es el Washington Post. Ambos dejaron de ser periódicos de familia, fieles a ciertos principios periodísticos y filosofías políticas. Hoy son conglomerados de empresas, en los que los intereses comerciales y la necesidad de producir ganancias para sus empresarios-accionistas prevalecen sobre lo demás. Hoy dependen más de análisis de ONGs, porque han recortado presupuestos para la investigación periodística propia y la contratación de periodistas profesionales.
A pesar de lo anterior, es de suponer que los viejos vínculos de la casa de El Tiempo y Juan Manuel Santos con la familia Graham, antiguos dueños del Washington Post y todavía sus accionistas principales, sirvieron para que, como reparación, Lally Weymouth hubiere viajado muy rápidamente a Colombia, entrevistado al Presidente Santos y a la Fiscal General y destacado su “cruzada en contra de la corrupción”. La periodista Weymouth, además de ser hija de Katharine Graham, presidente del periódico por muchos años, es actualmente su editora y ejecutiva en jefe. De vez en cuando publica entrevistas con importantes líderes mundiales y destacados jefes de estado. En el caso de Santos, la introducción a su entrevista destacó verdades muy positivas. “El Presidente colombiano Juan Manuel Santos llegó bien preparado para su cargo: previamente había servido como ministro de finanzas de su país y, más recientemente, ministro de defensa de su predecesor, Alvaro Uribe…. Santos, quien ha estado en el poder alrededor de un año y cuenta con un fuerte apoyo doméstico de 71 por ciento….”

A pesar de las anteriores entrevistas, el aparente objetivo del artículo sobre las actividades de los servicios de inteligencia colombianos produjo los primeros resultados: organizaciones sindicales y de derechos humanos, que se han opuesto al tratado de libre comercio entre EU y Colombia, ya están demandando un debate en el Congreso norteamericano sobre la ayuda al DAS y su supuesta utilización en actividades ilegales. Esto servirá, de paso, para afianzar la oposición al tratado por parte de algunos sectores.

El estreno de Corzo

Columna publicada en diarios vinculados con Colprensa el 14 de agosto, 2011  
Con menos de un mes de posesionado como Presidente del Senado, Juan Manuel Corzo ha logrado generar una avalancha de críticas más grande que la coleccionada por varios de sus antecesores en todo un año. Todavía está a tiempo para enmendar la plana,  fortalecer el papel del legislativo en un momento clave, mejorar la imagen de una institución en la que muy pocos colombianos creen y, de paso, apoyar a su región.
Una de las primeras medidas adoptadas por el nuevo Presidente, fue la de restituir el derecho a gasolina gratis para los directivos, que había sido eliminado por su antecesor. La medida puede ser muy popular entre sus colegas senadores, pero horriblemente antipática entre la mayor parte de los colombianos. Al fin y al cabo, un altísimo porcentaje de nuestros compatriotas tiene ingresos tan bajos, que no puede darse el lujo de comprar un automóvil. Y aquellos que lo han logrado, tienen que pagar de su bolsillo los costos crecientes de la gasolina.  El nuevo Presidente del Senado ha debido, antes que nada, demostrar ante los colombianos que el Congreso se preocupa por la difícil situación económica y social de las grandes mayorías del país y que busca, con su trabajo, contribuir a la adopción de soluciones justas.
Igualmente criticada fue su pretensión de devolver la inmunidad a los parlamentarios, figura que facilitó el crecimiento de la corrupción en el legislativo y contribuyó a que los colombianos miraran cada día con más suspicacia a sus miembros. De ser aprobada dicha medida, lejos de fortalecer el Congreso, se crearían condiciones para debilitarlo aún más.
Su apoyo al proyecto legislativo introducido por miembros de su partido para prohibir el aborto, aún en los casos de violación de la madre, peligros del parto para la vida de la mujer y malformación del feto, tampoco fue bien recibido por un alto porcentaje de mujeres y hombres que creemos que  resulta irresponsable e inhumano negarle el acceso a las mujeres al aborto, por lo menos en dichos casos extremos.
Hacía muchos años que un nortesantandereano no llegaba a la Presidencia del Congreso de la República. Actualmente, ese departamento no cuenta con un ministro en el gabinete. Resulta, entonces, apenas natural, que su elección haya generado esperanzas en una región que enfrenta graves problemas económicos, sociales y de seguridad.  Esas ilusiones se han comenzado a debilitar.
Quienes lo conocen, dicen que Corzo es un hombre bien preparado e inteligente. Está aún a tiempo para enmendar la plana y crear las condiciones para que el Congreso cumpla el papel vital que le corresponde en una democracia real. Con gran capacidad política, el Presidente Santos ha aumentado el círculo de partidos y movimientos que lo apoyan, hasta el punto de que hoy, el único partido en la oposición es el Polo. El logro de Santos le facilitará la aprobación de las reformas y medidas que se propone presentar este año. Sin embargo, si ese apoyo se convierte en unanimismo y en falta de debates responsables y serios en el Congreso sobre las propuestas del ejecutivo, no sólo se le estará haciendo un grave daño a la democracia, sino que  las decisiones adoptadas no se enriquecerán con la visión de los ciudadanos y las regiones que los congresistas representan.
Al mismo tiempo, el Congreso debe monitorear, revisar e investigar los actos de ministros y otros funcionarios del ejecutivo. No se trata de obstruir. Se trata de que el legislativo cumpla su función constitucional de controlar. Si en el pasado ese control hubiera sido ejercido oportuna y responsablemente, el país se habría librado de los millones de pérdidas generadas por la corrupción en varias instituciones y a los absurdos a los que se llegó con programas como el de Agroingreso Seguro.
Igualmente, será importante que Corzo le cumpla al electorado de la región que lo llevó al Senado y que, en consecuencia, hizo posible que ascendiera a la posición de Presidente del Congreso. El Norte de Santander y todo el Oriente colombiano están aislados de los principales mercados del país y de las rutas que conectan a los puertos sobre el Atlántico y el Pacífico. Con la situación actual y las complejas perspectivas de Venezuela, ese acceso será vital para abrirles oportunidades de negocios legítimos a los empresarios y condiciones para que generen más empleos e ingresos para sus poblaciones.

Desde su posición actual, Juan Manuel Corzo también tiene una responsabilidad frente a la región y la oportunidad para influir para que el gobierno, finalmente, lleve a cabo inversiones por mucho tiempo aplazadas. El país está en deuda con esta parte de la frontera y el Presidente del Senado debe ayudar para que dicha deuda se satisfaga.

sábado, 30 de julio de 2011

Nuestra frontera, con Chávez o sin Chávez

El impacto de la evolución económica y política en Venezuela seguirá siendo altamente negativo para la economía de nuestra región fronteriza. Sus empresarios deben mirar hacia los principales mercados nacionales y hacia otros países. La asociación entre los departamentos del Nororiente puede ser la clave para lograr las grandes inversiones en carreteras que se requieren.
Las inversiones en infraestructura y la creatividad de los empresarios deben liberar a nuestras regiones fronterizas de su atadura al futuro incierto e inestable de Venezuela.
En un primer escenario, si la salud le permite al Presidente Chávez presentarse como candidato y gana de nuevo las elecciones del año entrante, Venezuela profundizará sus experimentos para alcanzar el llamado “Socialismo del siglo XXI”. Las nacionalizaciones y los controles de precios se multiplicarán, la inversión privada será muy baja y las ineficiencias en su economía se agravarán. A pesar de que los precios del petróleo se mantengan en los altos niveles actuales, a mediano plazo su producción no podrá aumentar significativamente, dados los rezagos en la inversión por parte de PDVSA. Los controles de divisas  continuarán y los pagos a los proveedores internacionales se complicarán. Es de prever que el crecimiento de la economía venezolana, durante 2013 y 2014, sea bajo. Este año y el entrante la economía podrá crecer mejor, teniendo en cuenta que los gastos gubernamentales aumentarán significativamente durante el período electoral.
Si el escenario fuera el de que la oposición se mantiene unida y su candidato gana, el cambio será lento y podrá estar plagado de conflictos políticos y sociales. No resultará fácil revertir el entramado de normas expedidas durante los 12 años del gobierno de Chávez y crear de nuevo la confianza necesaria para que la inversión privada vuelva a prosperar. La recuperación de la economía venezolana también tomará tiempo.
De todas maneras, será muy difícil, sino imposible, recuperar a mediano plazo los niveles de exportaciones que las empresas alcanzaron en 2008 y 2009.
Mientras tanto, y si la economía de los Estados Unidos y la mundial no sufren un nuevo traspié, las perspectivas de la economía colombiana son altamente positivas. Estaremos creciendo a tasas superiores al 5 por ciento. Se espera que las políticas del gobierno del Presidente Santos conduzcan a ampliar las oportunidades de empleo y de ingresos para los pobres y la clase media, de manera que su demanda por bienes y servicios aumente saludablemente. Los productores de nuestras regiones fronterizas y de todo el oriente colombiano podrían participar para satisfacer esta demanda.
También existirán posibilidades de exportación hacia los mercados de países de alto crecimiento, como Brasil, Perú y China, y hacia los Estados Unidos.
La gran limitante para la competitividad de los productores de las zonas fronterizas y de todo el Nororiente son las vías.  No sólo la de Cúcuta-Bucaramanga-Bogotá, que se planea mejorar, sino la de nuestra conexión con otras rutas en las que el gobierno invertirá, para integrar las grandes ciudades y facilitar la salida hacia los puertos del Atlántico y el Pacífico. Norte de Santander, Santander, Arauca, el Norte de Boyacá y Casanare comparten los mismos problemas de conectividad que les impiden ser más competitivos y conquistar mercados distintos al venezolano.
La financiación de los estudios y diseños de las futuras obras requieren recursos importantes. Las inversiones necesarias para ejecutar las carreteras serán muy cuantiosas. ¿Cómo financiarlas?
El Acto Legislativo que modificó el uso de las regalías establece la creación de Fondos de Compensación Regional para financiar proyectos regionales. Dará prioridad, entre otras, a las zonas fronterizas. Más allá de las regalías que los departamentos del Nororiente sigan recibiendo directamente, la canalización de los recursos de estos Fondos dependerá de la capacidad de asociación que demuestren los departamentos y de la presentación de proyectos de alto impacto.  
Teniendo en cuenta que el período electoral colombiano será un cuello de botella para que los gobernadores actuales puedan llegar a acuerdos de asociación, definir los proyectos prioritarios, realizar los primeros estudios y presentarlos a la consideración del futuro Fondo, las Cámaras de Comercio podrían ir avanzando, de manera que los nuevos gobernadores encuentren un inventario de proyectos con estudios iniciales. Posteriormente, los gobiernos departamentales deberían recoger las iniciativas, avanzar en el proceso de asociación y buscar el financiamiento para los estudios de factibilidad y los diseños. Sé que algunas Cámaras están ya trabajando en este sentido. Hay que aplaudir su iniciativa y animarlas para que continúen por ese camino.
Si los recursos del Fondo de Compensación Regional no fueren suficientes para garantizar el financiamiento total de las obras, podría recurrirse a un crédito de instituciones multilaterales como el BID.

miércoles, 20 de julio de 2011

La tigresa china y la fauna de los medios

Publicada en mi blog de Semana.com, julio 20 de 2011

Rupert Murdoch ha sido el campeón de la transformación de los medios en una fauna que siembra el terror entre los famosos, los políticos, los ricos y los desafortunados que caen en sus garras. Su influencia ha llegado a todos los lugares del mundo, en donde algunos medios, tradicionalmente serios, se han contaminado del amarillismo. Afortunadamente, la fauna colombiana es más benigna que la de Murdoch.
Llegó a Londres procedente de Australia, en donde su padre había creado un periódico. Murdoch compró en su país otros diarios, algunos de los cuales convirtió en tabloides amarillistas. Con los tabloides financió las operaciones de los periódicos más serios que fue adquiriendo. Estos últimos le dieron inmenso poder político.
La misma fórmula la aplicó en el Reino Unido, primero, y luego en los Estados Unidos.  En dichos países, adicionalmente adquirió cadenas de TV y estaciones de cable. Es dueño del respetable diario The Times de Londres, del amarillista Sun y de la basura News of the World (Noticias del Mundo). En los Estados Unidos, es el principal accionista del prestigioso Wall Street Journal y de uno de los campeones del amarillismo, The New York Post.
En Londres, News of the World  se convirtió en el más vendido y más escandaloso. Para obtener chismes, información y  fotografías comprometedoras, compraban policías, contrataban detectives y pinchaban los teléfonos de sus víctimas. Actuaban como verdaderas hienas. Todo el mundo les tenía pánico y nadie se atrevía a tocarlos. Hasta que la copa se rebasó con la pinchada del celular de una adolescente que había desaparecido y que, posteriormente, fue encontrada muerta.
La descripción de la fauna de los medios y periodistas alrededor de Murdoch fue hecha hacia 1999 en una serie norteamericana titulada “El Canal de los Chimpancés”. Allí se hacía una parodia del barón de la prensa, quien era retratado como el chimpancé mayor.  Cuando adquirió en los Estados Unidos la cadena Fox (Zorro), cuyos canales de noticias tienen una alta influencia entre las audiencias conservadoras, Murdoch aumentó su zoológico. Ha sido acusado de que las instrucciones que da a los periodistas son las de presentar solamente un lado de la historia, e ir despiadadamente detrás de sus presas. Con ello ha contribuido a aumentar la polarización política en este país. Su influencia ha aumentado aún más, no sólo por el apoyo que sus medios brindan a candidatos republicanos, sino porque contrata a políticos para que aparezcan en sus programas. Sarah Palin es apenas uno de los ejemplos.
Algunos miembros de la fauna alrededor de Murdoch fueron actores principales de su presentación, esta semana, ante el parlamento británico. A su lado, en la mesa, estuvo sentado uno de sus hijos, el delfín de la familia. De buena figura, en apariencia dulce, resulta peligroso porque ataca cuando menos se espera. Detrás estaba sentada su última esposa de origen chino, Wendi. Aparentemente suave, delicada y tierna. Cuando vio que alguien iba a atacar a su pareja con un plato con espuma, saltó para defenderlo, golpeó al atacante con un derechazo y le devolvió el plato como un proyectil a la cara. La prensa norteamericana ya la ha bautizado como la tigresa china, lista a defender, en este caso no sus cachorros, sino su tigre. Con su rápida reacción, la tigresa china le prestó un gran servicio a Murdoch, quien comenzó a ser visto con un rostro más humano.
En otra sala del parlamento, ayer también rindió testimonio Rebekah Brooks, hasta recientemente editora de News of the World. Con su roja melena de leona bien cuidada, distrajo a la audiencia e hizo cara de “yo no fui”. A diferencia del león de la Metro, se abstuvo de rugir frente a los parlamentarios. Sus respuestas fueron apenas suaves ronroneos.
Infortunadamente, la influencia del estilo Murdoch y el daño que le ha hecho a la calidad, contenido y prácticas de los medios van más allá de los países en los cuales es dueño de periódicos. Con sus canales de TV y estaciones de cable llega prácticamente a todo el mundo. Su amarillismo y estilo agresivo y polarizador permean los periodismos nacionales.
Las páginas y los sitios Web de algunos de los periódicos colombianos también se están comenzando a contaminar. El “editorial” con la foto de la muchacha desnuda, hasta hace unos cuantos años, era el monopolio de El Espacio. Ahora todos compiten por sacar los bustos más pronunciados y los traseros más protuberantes. En su cubrimiento de escándalos internacionales, como el de Dominique Strauss Kahn, no dudan en utilizar como una de sus fuentes al amarillista New York Post. Para no hablar de varios noticieros de la TV, en donde algunas periodistas aparecen con poses de modelo y escotes y faldas que marcan sus encantos. Qué no decir del contenido y títulos de telenovelas como aquella de “Sin tetas no hay paraíso”. Con éstas últimas, nuestro zoológico de delfines, lagartos, culebrones y gatitas en los medios ha sido adicionado con la presencia de vacunos. Para fortuna de Colombia, nuestra fauna es más benigna que la de Murdoch.

jueves, 14 de julio de 2011

Colombia: lo lindo, lo feo, lo bueno y lo malo

Publicado por algunos diarios de Colprensa y La Opinión

Siempre llego a Colombia llena de ilusión por disfrutar de tantas cosas lindas y buenas que ofrece nuestro país. Al regresar, siento nostalgia y algo de depresión por los problemas que se acumulan y los hechos inaceptables que suceden. Sin embargo, lo lindo y lo bueno siguen siendo el imán para mi regreso.
Lo positivo de la llegada a Bogotá
El paso por la Sabana de Bogotá, antes de aterrizar, sigue pareciéndome una de las cosas bellas de la llegada a Colombia.
La mejor atención y mayor eficiencia de los funcionarios del DAS en el Aeropuerto Eldorado es notable y debe reconocerse.
El número de buenos y diversos restaurantes sigue aumentando en Bogotá. Hoy se podría decir que la capital colombiana es una de las ciudades de América Latina con una oferta culinaria variada y de calidad.
Lo feo y negativo
¿Qué ha pasado con la construcción del nuevo aeropuerto? El tráfico aéreo sigue aumentando y Eldorado no da abasto. Es horriblemente incómodo y anticuado. ¿Qué está pasando con las firmas contratistas?
Las obras sin finalizar en la vía al aeropuerto dan pena. El incumplimiento en la finalización de todos los frentes de obras en la capital sigue causando aún más trancones de los usuales. La paciencia de los bogotanos llegó, con razón, a su techo.
Las noticias sobre la corrupción en las contrataciones en la Alcaldía de Bogotá fueron, por los días en que visité Bogotá,  los temas del día. Los términos más suaves que escuché sobre el Alcalde, su hermano y funcionarios supuestamente implicados fueron los de cínicos y sinvergüenzas. Lo positivo es que las nuevas contralora y fiscal asumieron las investigaciones con decisión y valentía. Es de esperar que los procesos y condenas ejemplares, para aquellos que sean encontrados culpables, no demoren.
Lo lindo y positivo de Cúcuta
Lo mejor de Cúcuta es su gente. Su calidez, franqueza y lealtad. Con los cucuteños uno no se llama a engaños: dicen lo que piensan y actúan como dicen.
Sus centros comerciales están a la altura de los mejores del país. Mejoraron la calidad de vida de los cucuteños y son, ciertamente, una gran vitrina para los productos fabricados en toda Colombia. Estos centros comerciales son factor de atracción para los venezolanos que todavía tienen algunos recursos para hacer sus compras en Cúcuta y acceder a bienes que escasean en el vecino país. Infortunadamente, la situación económica de los habitantes al otro lado de la frontera es cada día más dura.
La recuperación y reapertura del Parque Recreacional fue una gran noticia. Durante mi paso por la Gobernación se iniciaron las obras. Buscábamos ofrecer a las gentes de la ciudad y a los niños un lugar para la recreación, apreciar la naturaleza y hacer deportes. Varios gobernadores contribuyeron, posteriormente, a complementar las atracciones del parque. Sin embargo, su administración y mantenimiento sufrieron bajas y altas. En buena hora, su administración fue entregada a CONFANORTE. La gerente de esa confederación le puso alma y recursos a la recuperación del parque y un gran equipo al frente. Los hijos de los trabajadores y familias de los sectores populares volvieron a asistir en masa. ¡Buena ésa!
Lo feo y lo malo en Norte de Santander
La falta de mantenimiento de las calles de Cúcuta da lástima. El gobierno local ha sido incapaz de buscar fórmulas que permitan invertir en tales obras urgentes. Mientras tanto, y de acuerdo con informes de prensa, se han esfumado recursos que deberían haber estado dirigidos a la educación, entre otros.
Las deficiencias en el ordenamiento urbano de Cúcuta son lamentables. Bajo la actual Alcaldesa, se ha ampliado el uso del suelo en barrios que eran tradicionalmente para vivienda de la clase media. Con el barrio latino habíamos acabado antes. Ahora, las familias de los barrios Colsag, Popular y La Riviera tienen rodeadas sus casas de comederos, bares y negocios de mala muerte que han sido autorizados por la Alcaldía. ¡Qué barbaridad!
El ejercicio de la política en el Norte de Santander es más confuso que siempre. Pululan los candidatos, la mayor parte con pobres calificaciones, y escasean las propuestas. Se afirma que existen “dueños” de los votos que son los que, al final, eligen alcaldes y gobernadores. Si ello es cierto, se ha debilitado profundamente la democracia y generado condiciones para mayor corrupción. Los organismos de control están en mora de investigar lo que ha pasado con los recursos públicos, en la ciudad y en el departamento, por lo menos en los últimos doce años.
La inseguridad sigue afectando notoriamente la capital y el departamento, alimentada por paramilitares, guerrilla, tráfico de drogas y bandas de delincuentes. El gobierno nacional ha prometido prestar especial atención a esta situación. ¿Qué hace el Gobernador?

viernes, 8 de julio de 2011

EL LIO DE LA DEUDA

Publicado en Semana.com el 8 de julio de 2011

Los Estados Unidos no podrían cumplir con sus obligaciones de pago, si antes del 2 de agosto el Congreso no aprueba un aumento en el techo legal que tiene el gobierno para contraer deuda pública. Sería la primera vez que este país entra en mora. Las consecuencias sobre la economía norteamericana y la mundial podrían ser graves. Sin embargo, en las negociaciones con los republicanos, el Presidente Obama parece estar cediendo en principios y doctrina. En las próximas elecciones puede perder apoyo entre su base más leal.

El gobierno federal de los Estados Unidos ya llegó al límite de la deuda de 14.3 trillones de dólares a la que está autorizado por el Congreso. El Tesoro ha anunciado que, si antes de la fecha mágica del 2 de agosto no se aumenta la capacidad del gobierno para emitir más deuda,  por primera vez en la historia entrarían en moratoria. Los ingresos del gobierno serían insuficientes para pagar los gastos y honrar las deudas que se vencen. La mayoría republicana en la Cámara se ha negado a aumentar ese  límite sin que simultáneamente se recorten sustancialmente los gastos. Literalmente, han puesto al gobierno de Obama y a los demócratas contra la pared.
Las perspectivas de que el país más seguro del mundo, en términos financieros y de inversión, no pueda pagarle a sus acreedores, son muy preocupantes. En primer lugar, la demanda por los bonos de los Estados Unidos descendería, las tasas de interés aumentarían, la actividad económica y la producción disminuirían y el desempleo aumentaría aún más. El país todavía no ha salido totalmente de la crisis producida por el estallido de la burbuja de la vivienda. La economía está creciendo anémicamente y la generación de puestos de trabajo es muy lenta (en junio la tasa de desempleo aumentó de nuevo y regresó a 9,3%). En consecuencia, una nueva crisis podría lanzar la economía norteamericana a las profundidades de la recesión y, de paso, contagiar buena parte del mundo. Los países de la Unión Europea, sobre todo los que se encuentran al borde del precipicio, como Grecia, España, Irlanda y Portugal, serían los primeros golpeados. Igualmente, aquellos que, como Colombia, son muy dependientes de los Estados Unidos en materia de comercio e inversiones.
El enfrentamiento entre republicanos y demócratas es electoral, ideológico y doctrinal. Por una parte, la Cámara de Representantes tiene hoy una fuerte mayoría republicana, compuesta por algunos miembros con puntos de vista extremos sobre el papel del Estado y su financiamiento. Algunos de estos congresistas fueron elegidos recientemente bajo la sombrilla del llamado Partido del Té (Tea Party).
El Tea Party no es realmente un partido. Es una coalición de grupos regionales con personas que son en su mayoría hombres blancos, así cuenten entre sus filas y líderes con mujeres, entre ellas, la notoria Sara Palin y la precandidata a la presidencia por el partido republicano, Michele Backmann. Sus ingresos son un poco mayores al promedio nacional, tienen niveles de educación ligeramente superiores a los de la población corriente y sus creencias religiosas son profundas y, en algunos casos, extremas. Coinciden  en la idea de que el Estado debe tener un papel bastante limitado y, consecuentemente, tienen la meta de reducir su tamaño y sus gastos. Su prioridad en este momento es la disminución del déficit. Sin embargo, se oponen radicalmente al aumento de los impuestos. Van más allá y no aceptan la disminución de los privilegios fiscales de que gozan las grandes corporaciones, los ejecutivos de Wall Street y los más ricos. Los actuales líderes republicanos temen enfrentar a estos fundamentalistas, por las consecuencias electorales que ello les puede traer el próximo año.
Los demócratas, que ganaron la Presidencia con Barack Obama y mantienen una débil mayoría en el Senado, defienden el principio de que el Estado debe cumplir un robusto papel, ofrecer los medios para que los menos privilegiados puedan alcanzar el sueño americano, y proteger a los más débiles. Así mismo, cumplir la función de regular y controlar la actividad privada. Defienden a capa y espada conquistas históricas en materia de seguridad social, salud y educación.
En lo referente a doctrinas económicas, coinciden con el premio Nobel de Economía Paul Krugman en que, en un período de recesión, con baja actividad privada y alto desempleo, resulta contraproducente que el Estado recorte el gasto público. En esta coyuntura, sostienen que la prioridad no debe ser la de disminuir el déficit fiscal sino la de crear empleo. Esta doctrina había sido abrazada por Obama cuando, en medio de la crisis económica que encontró, promovió y logró la aprobación de programas dirigidos a proteger sectores clave, estimular la producción y crear empleo. Naturalmente, esos programas significaron un aumento en el gasto, el déficit y la deuda, por encima de los niveles ya muy altos en que los dejó el gobierno de Bush.
El Presidente Obama había encargado al Vicepresidente Biden coordinar el grupo de diálogo con los congresistas de ambos partidos y buscar soluciones. Habían llegado, en principio,  a la meta de cortar el déficit, durante los próximos 10 años, en más de 2 trillones de dólares. Obama y los demócratas habían planteado la necesidad de que el acuerdo fuera balanceado, en el sentido de incluir tanto recortes en gastos como eliminación de subsidios y ventajas fiscales para las empresas grandes y los más ricos. En todo caso, habían advertido que la solución al problema del déficit no debería hacerse a costa de los pobres y las clases medias. Los republicanos no aceptaron y se levantaron de la mesa.
Esta semana, el Presidente Obama sorprendió al país y a los demócratas proponiendo un acuerdo para disminuir el déficit en el doble de los previsto inicialmente, hasta 4 trillones de dólares. Con ello, apareció dándoles la razón a los republicanos que tienen como máxima prioridad su disminución. Aceptó poner sobre la mesa de la negociación la posibilidad de que se hagan recortes en los gastos de seguridad social y de salud como MEDICARE (para los viejos) y MEDICAID (para los pobres). Pareció cambiar no sólo de estrategia sino de doctrina.
Hay desconcierto entre los demócratas más liberales, quienes temen que, en su afán por la reelección y ganar el apoyo de los independientes, en esta negociación Obama entregue a los republicanos principios, valores y programas sociales defendidos por su partido. 
Es legítimo preguntarse si el Obama de esta semana es el pragmático o el débil. El estadista o el ambicioso político. Es cierto que al problema del déficit hay que buscarle soluciones. Pero cabe poner en duda si, en este momento de dificultades económicas, ellas deben ser maximalistas, con cortes radicales en los gastos, o intermedias mientras la economía se recupera. Más aún cuando, después de las elecciones, puede ser más factible llegar a acuerdos bipartidistas para aplicar fórmulas más balanceadas y de largo plazo, que incluyan no sólo recortes en gastos sino aumentos significativos en los ingresos fiscales.
Este domingo los líderes del congreso volverán a reunirse con Obama. Existe el riesgo de que los que se levanten de la mesa, en esta oportunidad, sean los demócratas de la Cámara, liderados por Nancy Pelosi. O que, en las próximas elecciones, demócratas desilusionados con el Presidente no salgan de sus casas para votar. Por ganar el apoyo de los independientes, Obama puede estar perdiendo su base más leal.

WASHINGTON CELEBRA COLOMBIANIDAD

Publicado en el Diario La Opinión el 1 de julio de 2011
En Washington hay buenas noticias sobre Colombia. Entre el 30 de junio y el 11 de julio, en el National Mall se rinde homenaje a la diversidad cultural y ambiental colombianas. Una celebración que permitirá la proyección de una imagen más rica y justa de nuestro país, ante los habitantes de esta capital y los millones de visitantes que llegan para festejar la independencia de los Estados Unidos. Una razón más para que los colombianos nos sintamos orgullosos.
El National Mall o alameda de la capital norteamericana es el más importante espacio abierto o parque de este país. Con cerca de tres kilómetros de longitud, se extiende desde el Monumento a Washington hasta el Capitolio. Es visitado anualmente por 25 millones de personas. Está rodeado por grandes museos y alberga los principales monumentos y símbolos de la Nación. En el Mall se llevan a cabo las manifestaciones, desfiles, protestas, celebraciones, juegos pirotécnicos, conciertos y festivales. Martin Luther King pronunció allí su histórico discurso “Tengo un Sueño”. El Papa Juan Pablo II celebró misa en ese espacio. Los Presidentes norteamericanos toman posesión en las gradas del Capitolio y millones de personas asisten al Mall para acompañar los actos.  
El festival sobre Colombia está siendo organizado por el Smithsonian, una de las más importantes instituciones culturales y científicas del mundo. Maneja 19 museos, 9 centros de investigación y un parque zoológico. Su museo de historia natural es dirigido por el destacado científico colombiano Cristian Samper. En resumen, que el Smithsonian dedique a Colombia su festival de verano de este año, es una gran oportunidad y un motivo de orgullo para todos los colombianos. En la organización del evento el gobierno colombiano y su Embajada han prestado toda la colaboración.
Bajo el título “Naturaleza de la Cultura”, el festival celebra la rica biodiversidad ambiental y cultural de Colombia. Explora cómo nuestras expresiones culturales están conectadas con dichos ambientes. A través de la exposición de 6 ecosistemas, se demuestra nuestra creatividad, diversidad, música, tradiciones, artesanías y comidas. Desde los artesanos de Mompox, los silleteros de Antioquia, los “yiperos” de la zona cafetera, los charrangueros y los tejedores de cestas, hasta los bailarines de salsa y tango. Demuestra que, a pesar de la violencia sufrida durante tantos años y la pobreza que afecta un porcentaje altísimo de nuestra población, los colombianos  preservan la cultura, mantienen una comunicación íntima con el medio ambiente y son impresionantemente alegres y creativos.
El diario The Washington Post le dedicó el pasado domingo una página completa al festival colombiano. ¡Imposible lograr una mejor publicidad!  Destacó las gigantescas estructuras de guadua diseñadas por el arquitecto Simón Hosie, que se han montado en el Mall. La evocación que se hace de los barrios de clase trabajadora en varias ciudades colombianas, especialmente en “el Paraíso” de Bogotá. Allí 70 residentes trabajaron bajo su dirección para preparar paneles que representan las paredes de sus casas, con los colores y letreros típicos, con todo y faltas de ortografía. En lugar de las usuales carpas, estas originales estructuras servirán para albergar los grupos de artesanos y artistas colombianos que participarán en el festival y explicarán sus trabajos y tradiciones.
La página de la Web del Smithsonian también viene promoviendo a Colombia, su cultura y medio ambiente, y el festival. Se la han metido toda para que sea un gran éxito.
El evento coincide con el inicio del proceso de ratificación del tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Colombia, luego de que el gobierno del Presidente Obama y los congresistas llegaran a un acuerdo sobre medidas de protección a trabajadores norteamericanos que sean afectados por la apertura comercial. Ojalá que en este ambiente celebratorio de la cultura y biodiversidad colombiana, el tratado finalmente sea aprobado.