viernes, 17 de agosto de 2012

Nubes negras para la oposición venezolana


Las elecciones presidenciales en Venezuela parecen cuesta arriba para el candidato de la oposición, Henrique Capriles. Como diría algún joropo llanero, de esos que tanto gustan al Presidente Chávez, nubes negras cuelgan sobre el horizonte y la oposición todavía no ve el sol.
Desde el comienzo de la campaña, los retos para cualquier candidato opositor parecían muy grandes pero remontables. Los problemas de violencia en el país, de derroche, corrupción, escasez de alimentos y fallas en los servicios públicos, entre otros, hacían prever un nivel de cansancio con el régimen actual que podría estar aproximándose a la saturación.  Más tarde, se creyó que la enfermedad de Chávez y su larga permanencia en Cuba dejarían un espacio que podría ser ocupado por el candidato de la oposición unida.  Sin embargo, el manejo que el gobierno le dio a la enfermedad y la atención constante de los medios, hicieron que Chávez mismo, o su imagen, copara ese espacio. Como el mismo Presidente lo dijo con ocasión de su recaída, “Chávez ya no soy yo; Chávez está en las calles y se hizo pueblo, se hizo esencia nacional”. Y el Mesías venezolano resucitó, con menos energías pero decidido a quedarse en el poder.
La identificación de los sectores populares venezolanos, mulatos, mestizos y negros con Chávez, desde siempre, fue evidente. Se reconocieron en él, lo vieron como uno de ellos. Con sus discursos y promesas, Chávez les fue mostrando que sentía sus problemas como propios y les prometió que asumiría su defensa y protección frente a las oligarquías blancas que siempre los habían explotado. La identidad y la confianza resultantes son factores esenciales para poder ganar elecciones en los tiempos de hoy y para mantenerse en el poder.

Para Henrique Capriles Radonski resulta mucho más difícil demostrar a los sectores populares que es como ellos y que se compromete seriamente a luchar por sus intereses. No solo su piel es más blanca y sus rasgos más europeos, sino que forma parte de una familia “burguesa” con apellidos extranjeros. Como si fuera poco, inició su carrera como miembro de uno de los desprestigiados y casi desaparecidos partidos tradicionales. Cuando Capriles apenas estaba comenzando a identificarse a sí mismo y a proyectarse como el futuro y el camino para una Venezuela mejor, Chávez se le adelantó y lo bautizó con un venezolanismo despreciativo: “majunche”. Es decir, poca cosa, pendejo.

El electorado natural de Henrique Capriles, como candidato de la oposición, se encuentra en los sectores de las clases medias y altas, perjudicados por el gobierno de Chávez, entre aquellos que no comparten la marcha hacia el socialismo del siglo XXI, la radicalización del régimen y la polarización que promueve. Así mismo, entre los que definitivamente se cansaron de las promesas incumplidas y los problemas sin resolver, pese a los millonarios recursos del país y del gobierno.

Pero Capriles ha estado tratando de conquistar votantes entre las clases baja y media-baja. Por ello, su estrategia ha estado centrada en evitar los ataques directos y personales a Chávez, para no producir reacciones negativas entre los chavistas sentimentales, quienes pueden todavía quererlo personalmente, a pesar de estar cansados y desilusionados. Para tratar de atraer a este tipo de votantes, la estrategia parece adecuada. Así mismo, ha venido utilizando la táctica que los asesores políticos llaman de triangulación: tomar ideas y programas exitosos del contrario, reempacándolos y presentándolos como propios.

En el caso del programa de las misiones, la táctica dejó de ser de triangulación y reempaque innovador, para convertirse en apoyo a un programa de sello claramente chavista. Ha aclarado que se compromete a mejorarlas. No es difícil imaginar que los principales beneficiarios del programa, que son los pobres, estén pensando: “más vale malo conocido que bueno por conocer”. Si no existe identificación con el candidato, no existe la confianza de que cumplirá sus promesas.

En las campañas políticas en Venezuela todavía ocupan un lugar central las grandes manifestaciones populares con discursos, que son transmitidas por los medios de comunicación. Chávez ha innovado creativamente esas formas de movilización, ofreciendo no sólo sus palabras sino la oportunidad de dialogar con los asistentes, a quienes les abre un espacio de participación real. A pesar de que el Mesías resucitado tiene menos energía y hace manifestaciones con menos frecuencia, ellas siguen siendo espectáculos divertidos, en los que hay de todo: patriotismo, sentimentalismo, promesas por doquier, frases punzantes, chistes, poesía, música y baile.

Henrique Capriles no es un orador de plaza pública brillante. Ese no es su espacio ideal. En consecuencia, viene recorriendo el país y yendo a muchos pueblos, aún a aquellos que son pequeños y están alejados de los principales centros urbanos. En sus giras, hace visitas casa a casa. Este esfuerzo monumental parece no estar teniendo todo el impacto que merece, ya que la televisión privada prácticamente desapareció de Venezuela y las estaciones gubernamentales son utilizadas de manera cínica para hacer campaña por Chávez. Para que un candidato nuevo pueda llegar al electorado de los sectores populares, requiere de una exposición grande a través de la TV. A votantes de clase media o alta, puede llegar a través de las nuevas redes sociales y el Internet. Sin embargo, los que en nuestro mundo utilizan estos medios son una minoría.

Mientras tanto, el Presidente Chávez y su gobierno hacen campaña con los recursos del Estado, entregando casas, electrodomésticos y ayudas, con la promesa de que si es reelegido dará más. Todo ello es transmitido en colores y alta definición.

A pesar de ser un candidato joven, fresco, atractivo y telegénico, las ventajas del monopolio gubernamental de los medios electrónicos de comunicación, el uso y abuso del voluminoso presupuesto gubernamental y la falta de controles por parte de otros órganos del Estado, entre ellos los electorales, vienen haciendo que el camino hacia el triunfo de Capriles parezca cuesta arriba.




miércoles, 1 de agosto de 2012

Encuestas e interpretaciones: ni tanto que queme al Santos...

He estado algo silenciosa en este blog y en Semana.com.

Este verano he estado complicada con algunos compromisos profesionales. Sin embargo, hoy publiqué una larga columna de análisis en mi blog DESDE WASHINGTON en Semana.com.

Se refiere al tema de la última Gran Encuesta de Semana sobre la imagen del Presidente y las interpretaciones que se han hecho, muchas de ellas poco técnicas y muy emotivas.

Digo que:

" No es necesario conocer profundamente al Presidente Santos para entender que la última Gran Encuesta de Semana le produjo una gran desazón. Más preocupado, sin embargo, debe estar por el descenso en el apoyo de algunos medios y periodistas generadores de opinión, hasta hace poco sus grandes aliados. La evidente  caída de algunos indicadores de la Gran Encuesta de Semana, ha sido el resultado, no sólo de sucesos graves y errores del gobierno, sino también de un cambio paulatino en el cubrimiento de los medios".

"La dramática interpretación que se le ha dado a los resultados de dicha encuesta en julio es señal del bajón mediático: “El pesimismo inunda al país”, se afirmó. “Bajo este marco sombrío…” se añadió. “A pesar de sus esfuerzos, la Casa de Nariño fue incapaz de detener la tendencia a la baja de los principales indicadores de desempeño”, fue la conclusión".
"Ni tanto que queme al Santos, ni nada que no lo alumbre, diría yo. No todos los indicadores vienen en picada, como lo demuestra una lectura más técnica y menos emocional de los resultados de la Gran Encuesta".
Les advierto que está larga y, en algunos apartes bastante técnica, pero creo que puede ser de su interés.
Pueden leerla en:

miércoles, 11 de julio de 2012

El sancocho latino y la política

Después de varias semanas de silencio, acabo de publicar en mi blog de Semana.com una nueva columna sobre "El sancocho latino y la política".

Digo que, "a pesar de nuestra heterogeneidad, todos los latinos en los Estados Unidos estamos interesados en una política migratoria más justa. En esta elección tenemos la posibilidad histórica de influir realmente sobre su resultado. En consecuencia, hay que votar". 

La columna la puede encontrar en:

http://comunidad.semana.com/t5/Desde-Washington/El-sancocho-latino-y-la-pol%C3%ADtica/ba-p/18009



jueves, 31 de mayo de 2012

Los apuntes de The Economist

En su edición del 19 al 25 de mayo, The Economist tiene dos buenos apuntes que quiero compartir con los lectores:

Bajo el título "Carnation revolution", al referirse a la entrada en vigor del acuerdo de libre comercio entre Colombia y Estados Unidos dice que antes de que llegue a nuestro país "el primer pollo norteamericano libre de tarifas y pueda ser convertido en ajiaco, el Sr. Santos ya anunció que buscará un acuerdo comercial también con China".

La alianza entre Alemania y Francia en la Unión Europea se llamaba antes "MERKOZY", por Merkel y Sarkozy. Después de ensayar varios nombres sobre la manera en que debe denominarse ahora, después de la elección de Hollande, concluye que el nombre más adecuado es "MERDE", porque sirve muy bien para describir la situación del euro.

Las Elecciones, Complicadas para Obama

Los invito a ver mi nueva columna en mi blog DESDE WASHINGTON en Semana.com.

Cuando faltan cinco meses para las elecciones presidenciales en los Estados Unidos, las perspectivas para el Presidente lucen bastante complicadas. Casi todas las encuestas registran un empate técnico con Romney. La economía y el empleo, principal preocupación de los votantes, pueden empeorar. Irónicamente, los temas internacionales, que ocupan un lugar tan bajo entre los intereses del norteamericano medio, pueden complicar la reelección aún más.

La dirección es:

http://comunidad.semana.com/t5/Desde-Washington/Las-elecciones-complicadas-para-Obama/ba-p/16177







miércoles, 25 de abril de 2012

Las fufurufas y fufurufos se tiraron la Cumbre

Columna publicada en mi blog DESDE WASHINGTON en Semana.com el 25 de abril, 2012.

¡Todos que estábamos tan contentos con la Cumbre! Y salieron las fufurufas con los muchachos del servicio secreto a tirarse la fiesta. Resulta inaceptable.

Tutina en todas las fotos de los eventos aparecía elegantísima. Definitivamente, su porte es el de una princesa española. Perdón, el de una princesa española no, porque las hijas del Rey Juan Carlos se parecen a Doña Sofía. Sufridas pero feísimas. Me estoy refiriendo a la esposa del heredero de la corona, Doña Letizia, con todo y su bulimia.

Habíamos logrado que los médicos en Cuba impidieran el viaje del Presidente Chávez, cosa que hay que agradecerles. Es posible que el autor intelectual del frenazo al Jefe de Estado Venezolano fuera el mismo Raúl. Hay que reconocer que, después de la visita de nuestra Canciller y la del Presidente, se mostró totalmente comprensivo frente a las razones que tenía Colombia para no invitarlo. Y el tipo es tan querido (al fin y al cabo caribeño), que se dejó convencer para no dejar venir a Chávez.

De otra parte, parece que fue el propio Fidel el que aceptó hacerle una llamada al Presidente de Nicaragua para que no se le ocurriera aparecerse por Cartagena durante la magna Cumbre. Para él resultaba preferible que Juan Manuel o Cristina de Kirschner fueran los encargados de defender la presencia de Cuba en las reuniones hemisféricas y no el desprestigiado y burdo Daniel Ortega, quien no tiene autoridad moral para defender la democracia modelo cubano. Menos burdo que su mujer, claro está, quien quedó muy apesadumbrada por no haber podido viajar y aprovechar la ocasión para visitar algunos curanderos famosos. Porque de éso también tenemos en Cartagena. No me estoy refiriendo a Campo Elías Terán, el Alcalde de la Ciudad Heroica, quien sale a las calles a caminar, después de sus duras jornadas de trabajo. Pero don Campo Elías parece no darse cuenta de lo que sucede en su ciudad. Ni siquiera del creciente número de muchachas, con minifalda y tacones de más de una cuarta, que se paran en las esquinas y les dicen piropos a los turistas. Debe ser que a él no lo piropean. Las fufurufas tienen razón.

Estábamos tan orgullosos porque nuestro Presidente había mojado carátula de la revista Time. En su edición para Africa, cierto, pero de todas maneras, Time es Time y no el diario del mismo nombre, en español, que tenemos en Colombia. Que a dios gracias regresó a manos colombianas, para ver si lo mejoran tanto en su versión impresa como en la virtual. Porque, justo es decir, los colombianos que vivimos en el exterior somos muy sufridos. En la página principal del .com no leemos sino noticias sobre muertos, nuevos acusados por corrupción, líos en la justicia y, por último, escándalos en el jet set. Ya no sabemos si creer en sus editoriales tan positivos o en su edición en el Internet.

En verdad, todos estábamos muy contentos. Hasta Obama había aceptado quedarse dos noches en Cartagena. La ciudad es tan atractiva que, hasta Hillary, quien fue una candidata presidencial muy serie y retraída, se animó a acompañar a sus colaboradores a un recreo en el Havana Bar. Tomó cerveza Aguila a pico de botella, rio a carcajadas y azotó baldosa para desentumirse, después de las eternas reuniones y discursos que tuvo que aguantar. Porque es que algunos cancilleres latinoamericanos son muy cansones. Dale que dale con lo de las Malvinas y con lo de Cuba.

Con lo del escándalo del servicio secreto, se aguó la fiesta. Salieron los congresistas republicanos a darse golpes de pecho y a decir que Obama no había vigilado bien a quienes están encargados de vigilarlo a él. Y que se había puesto en peligro la seguridad del estado. “¿Quién nos dice que estas chicas alegres no eran espías de China o de Rusia?” preguntaron varios. Bueno, no era para tanto. Con tal de molestar a Obama, hasta gradúan nuestras muchachas de Mata Haris.

Lo peor fue la tacañería del Servicio Secreto. Como bien dicen en Colombia, éso de no querer pagar la tarifa acordada resulta injusto e inmoral. Después de todo lo que Gabriel Silva luchó, en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, para que los cuartos traseros de los Estados Unidos no fueran importados a Colombia pagando tarifas muy bajas, que quebrarían los nacionales, vienen estos gringos a no querer pagar una tarifa decente por nuestros cuartos traseros o delanteros. Como quiera que haya sido. Con razón, el Embajador ha renunciado. Lo que sucedió fue indecente.

Y lo del Hotel Caribe, es cuento aparte. Cobran a las fufurufas que acompañan a los turistas que allí se hospedan una tarifa bastante alta y, después de que las exprimen, las obligan a salir a las 6 de la mañana, con semejante trasnocho y guayabo. No les dan siquiera un desayuno continental. Están violando los derechos humanos, especialmente los de las mujeres. Ya le anuncié a mi esposo que allí no me vuelvo a quedar. ¡Ni más faltaba!

sábado, 14 de abril de 2012

Para Hillary, esta vez tampoco será

Columna para periódicos de Colprensa que aparecerá este fin de semana.

Hillary Clinton es, sin duda, uno de los más exitosos Secretarios de Estado en la historia reciente de los Estados Unidos. Hoy es aplaudida por la opinión pública, los medios y periodistas en general, incluyendo a aquellos que antes no le tenían simpatía y la atacaban inmisericordemente. Su imagen se ha fortalecido hasta el punto de que sus porcentajes de aprobación son superiores a los del Presidente Obama.
Después de perder las primarias del partido demócrata frente a este último, muchos pensamos que la invitaría a acompañarlo como candidata a la Vicepresidencia.  Calculábamos que le aportaría un número alto de votos entre las mujeres y los sectores del partido que la respaldaban entusiastamente. Pero Obama no lo hizo así. Quizás no se sentía lo suficientemente cómodo con la que fue su contrincante inicial. Prefirió nominar a Joe Biden, quien como Vicepresidente lo ha hecho bien.
A Hillary le ofreció un importante premio de consolación: la Secretaría de Estado. Desde allí ha trabajado con lealtad, disciplina e inteligencia. Sus aportes a los triunfos internacionales de Obama y su gobierno han sido significativos. Ha logrado que su país aplique lo que ella llama “el poder inteligente” y otros denominan “el poder suave”. En momentos en que Estados Unidos enfrenta problemas económicos y presupuestales, la población se muestra reacia a apoyar nuevas aventuras militares tan costosas como las de Irak y Afganistán.  En consecuencia, frente a los retos internacionales que han surgido, se han combinado los recursos tradicionales del poder militar (duro), con la inteligencia, el uso de nuevas tecnologías en esta área, y las herramientas más suaves de la economía, la ayuda al desarrollo, la informática y la comunicación social.
Más allá de sus aportes a la estrategia, Hillary ha sorprendido por sus capacidades como gerente de la compleja telaraña de instituciones que dependen del Departamento de Estado y por el hábil manejo de problemas mundiales simultáneos,  grandes y diversos.
Con bastante anticipación, anunció que, después de este primer período de gobierno, se retirará de su puesto como cabeza del Departamento de Estado.
Los medios de comunicación y la opinión pública inmediatamente especularon que el Presidente, ante las dificultades para ser reelegido, esta vez si invitaría a Hillary como compañera de fórmula para la Vicepresidencia. Tampoco fue así. Obama no se animó a hacer a un lado al leal Biden, para llevar a una persona que, sin lugar a dudas, le aportaría muchos más votos y crecería la estatura de su gobierno. Es una lástima que Estados Unidos todavía no elija una mujer, tan preparada como Hillary, por lo menos para la Vicepresidencia.
Si Obama sale reelegido, existiría la posibilidad de que la dirigente se candidatice para la Presidencia en 2016.  Puede ser un poco tarde.  Estaría iniciando el período presidencial con 69 años y finalizándolo a los 73. 
Cualquiera que sea su actividad futura, le cabe la enorme satisfacción de terminar su gestión en la Secretaría de Estado como la más admirada líder de su país y la segunda mujer más poderosa del mundo.

jueves, 12 de abril de 2012

El poder del voto de los latinos y las mujeres

Publicado en mi blog DESDE WASHINGTON en Semana.com el 11 de abril, 2012.

Ya está listo el partidor para la carrera por la Presidencia de los Estados Unidos. Con el retiro de Rick Santorum de la larguísima primaria republicana, la competencia será entre el Presidente Barack Obama, ubicado a la izquierda del centro, y el exgobernador Mitt Romney, colocado a la derecha-derecha.

Si las elecciones fueran hoy, Obama sería muy probablemente el ganador. La encuesta de comienzos de abril de ABC News y el Washington Post le da la ventaja al Presidente con un porcentaje de 55 contra 41 del candidato republicano. Esa es una buena noticia para el candidato demócrata. La otra buena nueva es la de que su apoyo entre las mujeres es todavía más alto: 57 contra 38. Como se ha vuelto tradicional, el apoyo de los hombres para los candidatos republicanos es superior. En este caso, Romney obtendría el 57 por ciento de los votos masculinos y Obama tan sólo el 38 por ciento.

De allí que Obama tenga el mayor interés en solidificar el apoyo femenino. De éste grupo dependerá, en no poca medida, su triunfo en las elecciones.

Al mismo tiempo, Romney no podrá ganar si no mejora sus marcas con las mujeres. Su imagen entre ellas está muy debilitada, a punta de autogolpes del candidato y de los sectores más retrógrados de su partido. En momentos en que la gran preocupación de la mayoría de los norteamericanos, hombres y mujeres, radica en la economía y el empleo, enfocaron sus debates sobre temas que eufemísticamente denominan “sociales” y que tienen que ver con los derechos sexuales y reproductivos. Esos temas se creían superados desde hace muchos años. En su afán por cimentar sus credenciales de “auténtico conservador”, en las primarias Romney se alineó con la línea dura de su partido, especialmente la representada por algunos evangélicos y el ala más conservadora del clero. Para las elecciones generales le conviene suavizar las posiciones que adoptó en estas materias (y en las relacionadas con la justicia tributaria y redistributiva), pero posiblemente sea muy tarde.

Otro grupo que tendrá un poder muy relevante en los resultados de las próximas elecciones presidenciales será el constituido por los hispanos. En este caso, Obama no la tiene tan fácil. Llegó a la Presidencia en los hombros de los afro-americanos y los latinos. Se espera que mantenga el apoyo de los primeros, pero existen todavía dudas sobre la actitud que adopten los últimos el día de las elecciones. Las razones son diversas:
  • El gobierno no logró que el Congreso aprobara la llamada ley DREAM. O sea, la que permitiría que un grupo de personas indocumentadas obtengan la ciudadanía. De acuerdo con una de sus promesas de campaña, Obama presentó el proyecto por el cual menores indocumentados que cumplieran condiciones de buena conducta, entre otras, y se graduaran del bachillerato lograrían la residencia condicional. Para aquellos que llevaran a cabo estudios superiores, o sirvieran en las fuerzas armadas, al final de todo un proceso, luego de la residencia legal podrían llegar a obtener la ciudadanía. El proyecto fue aprobado en el Senado, pero fue derrotado en la Cámara de Representantes en diciembre del 2010. A pesar de que Obama ha seguido expresando su apoyo por esta ley, no la ha vuelto a presentar o logrado que los demócratas la revivan. Muchos hispanos están desilusionados.
  • Durante el actual gobierno, se han deportado muchos más inmigrantes ilegales que durante la administración Bush. Lo anterior ha sido el resultado del clima antimigratorio en muchos estados, las acciones llevadas a cabo por gobernadores republicanos y las del propio Departamento de Justicia que depende de Obama. Existe resentimiento entre las comunidades de hispanos. Dos de cada tres desaprueban la manera como se llevaron a cabo las deportaciones.
  • La tasa de desempleo entre los latinos (10,3 por ciento) es superior a la de la población en general (8.2 por ciento). Lo que es peor aún, con la crisis económica sus ingresos han disminuido sensiblemente, muchas familias han caído en la pobreza y ven cada día más lejanas las posibilidades de alcanzar “el sueño americano”. Sabemos que el gobierno de Obama heredó esta crisis, pero existía confianza de que la recuperación fuera más rápida.
A pesar de lo anterior, la encuesta publicada en diciembre por el Pew Research Center muestra que el 55 por ciento de la población hispana aprueba la labor del Presidente y que el 68 por ciento votaría por él.

Con toda el agua que falta por correr, para que Obama mantenga el alto volumen de votación hispana que contribuyó a su primera elección, necesitará que este grupo salga masivamente a votar en octubre, por entusiasmo frente a él y/o temor frente a las políticas económicas y sociales de Romney.

sábado, 31 de marzo de 2012

EL PAPA EN CUBA

Columna que aparecerá mañana domingo en algunos periódicos asociados a Colprensa.

La visita de Su Santidad a Cuba dejó satisfechos a algunos y descontentos a varios. Si algo probó este viaje es que Benedicto XVI no es Juan Pablo II. Su pragmatismo y frialdad germanos contrastan profundamente con el calor humano y carisma del venerado Pontífice.

Los disidentes cubanos que viven en la isla y los cientos de miles que migraron a los Estados Unidos y a otros países esperaban que durante su visita a Cuba, Su Santidad Benedicto XVI hiciera pronunciamientos más directos y fuertes contra la persecución política a la que muchos están sometidos, o que, por lo menos, recibiera a las Damas de Blanco como símbolo del apoyo de la Iglesia a los presos políticos. Ni lo uno ni lo otro.

Se refirió a la necesidad de que se respeten los derechos humanos y la libertad, pero el lenguaje que utilizó fue excesivamente cauto. No pidió públicamente la liberación de los presos políticos, como lo hiciera en su oportunidad Juan Pablo II. En lo que si fue bastante directo fue en el tema de la libertad religiosa, al afirmar que cuando la Iglesia pide que se respete "no está reclamando privilegio alguno, pretende ser sólo fiel al mandato de Cristo, sabedora de que donde Cristo se hace presente el hombre crece en humanidad y encuentra su consistencia".
Una de sus pocas críticas que hizo al régimen fue bastante discreta. Señaló que la búsqueda de la verdad por parte del hombre puede llevar a algunos a “la irracionalidad y el fanatismo”, encerrándose a sí mismos en “su verdad” y tratando “de imponerla a los demás”.

Uno de sus pronunciamientos más directos, infortunadamente lo dejó para el final de su visita, cuando estaba a punto de abordar el avión que lo llevaría de regreso a Roma. Afirmó que Cuba debe ser “la casa de todos y para todos los cubanos, donde vivan la justicia y la libertad en un clima de serena fraternidad”.

Todo parece indicar que el Papa no quiso arriesgar los avances logrados y la convivencia pacífica entre la jerarquía católica local y el gobierno. De allí que su agenda para la visita haya sido eminentemente pastoral y concreta. Más la agenda para un Obispo que para el Sumo Pontífice da la Iglesia Católica. Por una parte, habría buscado llegar al corazón de muchos católicos que han abandonado la fe y reforzar el papel de la Iglesia cubana en cuestiones morales y sociales. Por la otra, recuperar espacios educativos. Para lograr esto último, durante su visita privada con Raúl Castro, el Papa solicitó que se autorice a la Iglesia para que abra y administre colegios.
Muchos cubanos son creyentes, pero resulta imposible asegurar que la mayoría sea católica o cristiana. Combinan, lo que el comentarista Fernando Ravsberg denomina “un ajiaco” de creencias, entre las que la Santería ocupa un lugar prominente. Esas particularidades hacen difícil la conquista del alma de los cubanos, sobre todo de parte de un frío y poco carismático Sumo Pontífice.

miércoles, 28 de marzo de 2012

La pelea por la presidencia del Banco Mundial

Publicada en mi blog DESDE WASHINGTON en Semana.com el 23 de marzo, 2012.

El viernes pasado venció el plazo para la inscripción de candidatos para la Presidencia del Banco Mundial. El nombre de José Antonio Ocampo, destacado economista colombiano, y el de la actual ministra de Finanzas de Nigeria, Ngozi Okonjo-Iweala, fueron inscritos oficialmente, junto con el de Jim Yong Kim, propuesto por los Estados Unidos.

El Banco Mundial es la más importante institución de crédito internacional, con operaciones de préstamo que el año pasado superaron los 50.000 millones de dólares.

El mecanismo de elección, tanto para la Presidencia del Banco Mundial como para la Dirección del Fondo Monetario Internacional, es poco democrático, nada transparente y otorga un peso fundamental a la nacionalidad de los candidatos. De acuerdo con el sistema tradicional de cuotas imperante, el máximo cargo en el Mundial “pertenece” a un estadounidense. Los Estados Unidos es el país con mayor aporte a su capital. La dirección del Fondo Monetario Internacional “le corresponde” a un europeo. Históricamente se ha buscado mantener la capacidad de apalancamiento financiero de los países más poderosos.

Pero el mundo ha cambiado. Muchos países del antes llamado Tercer Mundo son los prometedores gigantes del mañana. En consecuencia, aspiran a que sus nacionales, los que tengan la experiencia y formación necesarias, puedan acceder a dichos cargos. De allí que hayan entrado en rebeldía. Quieren cambiar un sistema de asignación por nacionalidades, a uno basado esencialmente en méritos.

Desde el miércoles se había conocido la disposición de varios países latinoamericanos de apoyar el nombre de Ocampo. El jueves, el economista colombiano aceptó públicamente que se le nominara y se comprometió a “dar la pelea” por el cargo.
Pero el gobierno de Colombia se desmontó de su candidatura: el Ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, hizo ese mismo día declaraciones en el sentido de que el país seguirá enfocando sus esfuerzos en la elección de Angelino Garzón como cabeza de la Organización Internacional del Trabajo, algo que, en su concepto, es más probable que la elección de un colombiano en el Mundial.

El viernes, la Canciller María Angela Holguín reiteró la posición de Colombia: no apoyar la candidatura de Ocampo. ¡Qué enredo! Por una parte, un grupo de países proponía el nombre de un colombiano para tan alto cargo, por la otra, el Ministro de Hacienda y la Canciller decían que no lo estaban apoyando.

Desde el viernes quería publicar una columna sobre el tema pero los interrogantes que surgían eran grandes.

  1. ¿Cómo se había gestado la candidatura de José Antonio Ocampo?
  2. ¿Conversó con las autoridades colombianas?
  3. No siendo candidato del gobierno colombiano, ¿llenaba los requisitos para ser inscrito?
  4. ¿Qué posibilidades tiene de ser elegido?
Decidí rescribir la columna, después de que pudiera tener más tiempo para conversar con personas de distintos países, conocedoras del tema, y hablar con el propio Ocampo. De la información recogida entre diversas fuentes, pude llegar a algunas conclusiones:

1. La candidatura de Ocampo, así como la de Okonjo-Iweala, surgió por iniciativa del llamado Grupo de los 24, compuesto por representantes de países en desarrollo, como India y Brasil. El no la buscó. Su coordinador es un destacado economista hindú, quien fue el que puso sobre la mesa el nombre del colombiano. Posteriormente, se reunieron formalmente en Washington los directores del Banco Mundial que constituyen el Grupo de los 11 y representan esos países. Acogieron el nombre de Ocampo como el candidato por América Latina. Cuando inicialmente le hicieron la propuesta, Ocampo estuvo renuente.

2. José Antonio Ocampo habló con el Ministro de Hacienda y entendió que tendría la no-objeción del gobierno. Por otros canales le llegaron mensajes de que, aunque Colombia no podría presentar una candidatura al Mundial, vería con buenos ojos que otros países lo hicieran.

Los candidatos para la Presidencia del Banco Mundial no requieren ser presentados por sus propios países. Lo pueden hacer directores o gobernadores de otros. El requisito es el de que sean nacionales de cualquier país miembro. Deben llenar, además, condiciones de idoneidad y experiencia.

3. Indiscutiblemente, José Antonio Ocampo, tiene una hoja de vida que lo califica para ser Presidente del Banco Mundial: economista con un doctorado de la Universidad de Yale, ha sido varias veces ministro en Colombia. Su experiencia internacional en temas relacionados con el desarrollo es muy amplia y exitosa, como Director de la CEPAL y Secretario Adjunto en el área económica y social en Naciones Unidas. Hoy es académico en la Universidad de Columbia en Nueva York e investigador. Su nominación es fruto del reconocimiento a su hoja de vida y méritos.

4. Ocampo no es ingenuo. Tiene suficiente experiencia como para saber que, para un candidato distinto al de los EE.UU. el camino para la elección es empinado y difícil.

“Estoy en este proceso para dejar la constancia histórica de que la elección del Presidente del Banco Mundial tiene que hacerse de manera abierta y transparente, en la que los candidatos sean juzgados por sus méritos”, me dijo el domingo. “Es la primera vez en la historia que se puede dar esta condición”, añadió.

El viernes, la Ministra de Relaciones había explicado a la W que uno de los argumentos que ha presentado Colombia para impulsar la candidatura de Garzón a la OIT es la de que, así como el Banco Mundial es dirigido por los países desarrollados, la OIT deberían dirigirla los países en desarrollo. “Mal haríamos nosotros (en) sacar candidato al Banco Mundial (porque) se cae la estructura que hemos montado en la candidatura del vicepresidente Angelino Garzón”, habría sostenido.

Resulta válido que Colombia apoye el sistema de cuotas por nacionalidades. Sin embargo, queda la duda de que la misma posición hubiera sido defendida en los distintos escenarios en los que el país está representado. La autoridad en los temas relacionados con las instituciones multilaterales de crédito, incluido el Banco Mundial, es el Ministro de Hacienda. Frente a las demás instituciones internacionales, la autoridad es ejercida por la Canciller. ¿Se coordinaron suficientemente?

Siendo un hecho la inscripción de la candidatura de Ocampo, las posibilidades de que, después de todo, salga elegido, aumentarían si recibiera el apoyo del gobierno de Colombia. Como lo han expresado varios de sus colegas y un grupo de 11 mandatarios locales, su nominación es un honor para el país.

Debemos sentirnos orgullosos de que varios colombianos sean considerados para posiciones de liderazgo en organizaciones internacionales.